El
Concierto para piano no. 2 de Sergei
Prokofiev (1891 - 1953), fue terminado en 1913, pero su tras un incendio, la
partitura se perdió y fue reescrita por el compositor en 1923.
Francisco Rivero. Conciertos para piano4. 2017.
Es
un trabajo temprano, del Prokofiev en la era pre soviética, antes de regresar a
su patria en 1936. El tono general es notablemente diferente al del primer
concierto.
Uno de los grandes conciertos del siglo XX.
Es una obra más larga y ambiciosa. No encontramos la unidad temática
de la primera, pero por el contrario una profusión de temas que saltan de un movimiento a otro y dentro de cada uno de
ellos. Requiere un gran virtuosismo por parte del pianista es mucho más requerido
como en la cadenza del primer movimiento donde el solista parece tomar el
concierto para armarlo hasta que la orquesta se une a él.
Encontramos
páginas brillantes en los dos movimientos
centrales, llenos de vivacidad y frenesí desde el principio hasta el fin. Prokofiev
parece haber querido mostrar profundidad en los movimientos 1 y 4.
Concierto
para piano No.2 en sol menor, Op.16
1. Andantino 12:08
2. Scherzo (Vivace) 2:36
3. Intermezzo (Allegro moderato) 6:22
4. Finale (Allegro tempestoso) 11:28
Discografia:
1) Prokofiev – Concierto para piano No. 2. Yundi Li ( Piano) Seiji Ozawa. Berliner
Philharmoniker. Deutsche Gramophon. 2007.
2) Vladimir Ashkenazy, London Symphony Orchestra, André
Previn-
Excelente video de este concierto con Yuja Wang al piano, La Orquesta Simon Bolivar de Venezuela y Dudamel en la batuta.
La
combinación de piano e instrumentos de vientos era algo inusual antes de este
concierto, salvo algunas excepciones. En el pasado Mozart y Beethoven
escribieron cada uno un quinteto para piano y vientos. A finales del siglo XIX,
los autores rusos Anton Rubisntein y
Nikolai Rimsky-Korsakov compusieron también quintetos para piano y vientos.
Francisco Rivero. Conciertos para piano3. 2017.
El
Concierto para Piano e instrumentos de
viento fue escrito por Igor Stravinsky en París en 1923-24. Esta obra fue
revisada en 1950. Fue compuesto cuatro
años después de la Sinfonía de
instrumentos de viento, que él escribió a su llegada a París después de su
estancia en Suiza. Estas dos composiciones pertenecen al período neoclásico de Stravinsky y representan
un alejamiento del estilo ruso anterior del compositor de La Consagración de la Primavera. El mismo Stravisnky fue el solista
en el estreno, dirigido por Serge Koussevitzky, el 22 de mayo de 1924, en
París.
Son
numerosas las obras para piano escritas casi al mismo tiempo para ser
interpretado por el propio compositor. Entre ellas están el Capriccio
para Piano y orquesta (1929), su Sonata
de 1924 y su Serenata en (1925). Stravisnky mantuvo el derecho de ejecución
para sí mismo por un número de años, para
evitar "manos incompetentes o románticas" de "interpretar"
la pieza delante de audiencias
indiscriminadas.
Orquestación.
La
orquestación se compone de dos flautas, piccolo, dos oboes, corno inglés, dos
clarinetes, dos fagotes (segundo fagot doblando al contrafagot), cuatro trompas,
cuatro trompetas, tres trombones y tuba, contrabajo y acompañamiento de timbales.
El concierto es duro,
barroco y chocante con un constante
contrapunto que le imprime una atmosfera avasallante, imposible de analizar por
los sentidos. Hay que escucharlo varias
veces con suma atención para poder apreciarlo. En cada uno de los conciertos de
Stravinsky, como en esta obra, pide prestado y se aparta luego de la
tradición. Este tiene como columna
vertebral el diseño clásico en forma de tres movimientos, rápido-lento-rápido.
Primer movimiento. Stamina
El primer movimiento también es convencional en forma general: en el estilo de
una Obertura francesa. Comienza con una introducción sombría para los vientos;
el piano entra emotivamente para lanzar el tema principal del movimiento con
música rápida y agresiva, acompañada de una persistente percusión. Los vientos aportan poco al piano para las ideas, y un sentido de drama se
convierte como material es transformado por el cambio. Los gestos de la música
del siglo XVIII, Bach y Scarlatti en particular — atraen los oídos del oyente, pero en una inspección
más cercana, cada compás lleva el sello
inconfundible de la mano de Stravinsky.
Segundo movimiento.
El
piano abre el segundo movimiento con una melodía majestuosa sobre una
progresión constante de pesados acordes
de la mano izquierda. Es una melodía sencilla, como mucha música memorable y
majestuosa. Después de una cadencia
rapsódica, con los cambios de tono; el piano lanza una nueva sección más
animada, y, después de otra breve cadenza, nos conduce sin pausa al Allegro
final.
Final feliz.
El
final es más luminoso, moderno, desenfadado y positivo, con un ritmo de marcha que se
proyecta hacia a delante. El ritmo del
tercer movimiento es incesante; el piano domina a menudo, dejando apenas algunos compases donde no contribuye.
La escritura, para piano y vientos, es brillante y vigorosa. Justo antes del
final, la música se detiene, luego el piano repite tranquilamente un único
acorde en diferentes patrones rítmicos. El concierto parece empezar de nuevo,
desde el comienzo, todo se recupera y el
piano persigue a la orquesta en el acorde final.
Estructura.
1.Largo-Allegro-maestoso 7:02.
2.Larghissimo 6:39.
3.Allegro-
Agitato-Lento-Stringendo. 4:55.
Discografia: Steven Osborne ( Piano). Orquesta Sinfonica
Escocesa de la BBC. Ilan Volkov. Hyperion.
Boris Berezovsky ataca este concierto con mucha maestría y emoción.
Ravel
escribió obras maestras dentro del estilo impresionista. También su música
posee influencias del neoclásico. Como un verdadero artista, Ravel supo adaptarse
a los tiempos en que vivió y no escapó a la influencia del Jazz, tan poderosa
en el ambiente musical de la época. El Jazz, la velocidad de los carros, las chicas Flapper, los
deportes, el foxtrot marcaron el estilo de vida en los Rugientes años 20. La música de concierto
también hizo concesiones a esta moda. Eran los tiempos futuristas y modernos. El
primero y último movimientos del Concierto
para piano y orquesta en sol mayor contienen elementos del Jazz.
Francisco Rivero. Piano Concertos 2. 2017.
Esta
obra fue compuesta entre 1929 y 1931. Paralelamente compuso
también el famoso Concierto para la mano izquierda.
El estreno mundial se dio el 14 de enero de 1932 con Ravel en el podio y la
Orquesta Lamoureux. Las primeras interpretaciones estadounidenses se dieron
simultáneamente el 22 de abril de 1932, tanto por la Orquesta Sinfónica de
Boston y la Orquesta de Filadelfia en sus propios auditorios de conciertos.
Ravel y el Jazz. La
relación de Ravel con el Jazz no era nueva. En su Opera L’
Enfant et les Sortilègesde
1925 incluye un Foxtrot. También en su última sonata para violín y piano se oye
un blues en el movimiento central. En 1928, en la cúspide de su carrera, Ravel tuvo una exitosa gira de conciertos en los Estados Unidos y estando en
New York, entró en contacto con esta música tan atractiva y moderna. Conoció al
músico norteamericano George Gershwin y Ravel quedó impresionado con su
concierto para piano Rhapsody in Blue. El Concierto.
El
primer movimiento se inicia con un chasquido del látigo, bastante sorpresivo,
quizás para anunciar un cambio de estilo en el compositor. En los primeros dos
minutos surgen los temas del concierto y sus influencias. Al comienzo el ritmo
inequívoco de Stravinsky y Petrushka vienen a la mente. Luego una melodía de
tipo folclórica española, muy de Ravel. Finalmente aparecen en escena los glisandos en los trombones y los ritmos
sincopados del Jazz. Este primer movimiento es un claro homenaje y
reconocimiento por parte de este músico
francés hacia el compositor
norteamericano George Gershwin. Las influencias de estilo, timbres sonoros y
ritmos son innegables.
El
adagio es una hermosa pieza al estilo del neoclásico que recuerda al mismo
movimiento del quinteto para clarinete de Mozart.
Dentro del más refinado estilo, Ravel presenta un dialogo entre el piano y la
flauta, el clarinete el oboe, lleno de
mucho lirismo.
El
tercer movimiento bastante rápido presenta un manejo magistral de la percusión.
UN movimiento bastante breve con toques modernistas: timbres ácidos,
disonancias, largos ostinatos y cambios vertiginosos de ritmos.
La
obra se estructura en tres movimientos:
I.Allegramente 8:17
II.Adagio assai 8:33
III.Presto 4:34
Discografía: Sounds of the 30´s . Stefano Bollani (Piano)
Gewandhausorchester- Riccardo Chailly. DECCA 2012.
El video es de la maravillosa pianista Martha Argherich.
Concierto para Piano No.1 en Re bemol Mayor, Op.10
Los
cinco conciertos para piano de Prokofiev (1891-1953) están entre sus obras más
destacadas y las más representativas de su época pre Soviética. El compositor
ruso no compuso más obras de este tipo después de radicarse definitivamente en su país en 1936. El
concierto Nº 5 en realidad fue compuesto en 1932 mientras que todavía vivía en
Europa. Hacia el final de su vida, parece que
se había prepuesto escribir lo que tendría un 6to concierto para dos
pianos y orquesta de cuerdas (C. Samuel, Prokofiev, límite máximo, 1995, p.
191), pero su muerte en 05 de marzo de 1953 le impidió este proyecto, así como
muchos otros.
Francisco Rivero. Concierto para piano I. 2017
Se
revela su talento en la primera obra de
este tipo, una música profundamente rusa, modernista y revolucionaria de
Prokofiev, compuesta en 1911, que desconcertó tanto en su primera audiencia y,
en particular a los miembros del jurado (incluyendo Glazunov) que sin embargo
le otorgó el premio Rubinstein. La obra cautiva desde el comienzo, con plan circular de composición (el final termina con el impetuoso tema del
primer movimiento), su ritmo enérgico, su redondez también el humor y su
hermoso andante.
Piano Concerto No.1 in D Flat Major, Op.10
1. 1. Allegro brioso 6:52
2.
2. Andante assai 4:34
3.
3. Allegro scherzando 4:12
Discografía:
Vladimir Ashkenazy, London Symphony Orchestra, André Previn. En el siguiente video una interpretación de lujo de este concierto por parte dos figuras legendarias de la música: Martha Argerich y Andre Previn. Pequeños problemas al inicio del tercer movimiento, presenta esta interprete, quizas por la emocion y el tipo de publico..
Eran
los turbulentos años 20. Hace casi cien años, la otrora poderosa Alemania se
desmoronaba debido a una crisis que afectaba lo económico, social y moral. La devaluación de
la moneda era galopante. El pueblo pasaba hambre y necesidades. La pobreza y desesperación de las masas, aunado
a la incapacidad de sus gobernantes generó un caos. Las condiciones humillantes
de la rendición en el Tratado de Versalles pisoteo la moral del pueblo alemán.
Había en Berlín y otras ciudades bandas armadas de colectivos de ciudadanos racistas
e intolerantes que cometían crímenes contra los más débiles. Con el ascenso de
los nazis al poder comenzaron las persecuciones contra los comunistas y los
judíos.
Francisco Rivero. Kurt Weill. 2017.
Paradójicamente,
Berlín se convirtió en el epicentro dela creación artística de la vanguardia
europea. En medio de este ambiente tan confuso surge el arte expresionista, un
arte muy rudo, de carácter agresivo, soez y directo que sacudía la consciencia del
espectador con la cruda realidad como una cachetada para denunciar los crímenes
de guerra, los vicios, la sexualidad y la vida atormentada de los ciudadanos.
En
cuanto a la música hubo también grandes cambios y experiencias interesantes.
Frente a la tradición musical romántica de las grandes orquestas, un grupo de
jóvenes con visión de futuro, propuso un arte más comprometido con la cruda
realidad de la calle y aquel ambiente intoxicante del Berlín de los cabarets.
La opera de tres centavos.
Kurt
Weill (1900- 1950) fue un compositor alemán fiel representante de aquella época
oscura e interesante. Estuvo casado con la actriz y cantante austríaca Lotte Lenya. Escribió
música para ella dentro del estilo del teatro musical. Este era un tipo de
entretenimiento muy de moda, ligero, cómico y entretenido de mucha variedad estilística que
había desplazado la opera clásica. También escribió Weill música instrumental: dos
sinfonías y un concierto para violín y orquesta de vientos.
Weill,
quien había estudiado con Busoni, escribió varias operas de canciones y
cantatas con textos de poetas sobre el ambiente social de la época. Pero su
mayor éxito, fue sin duda La Opera de
Tres centavos (Die Dreigroschenoper) de 1928 en colaboración con el
dramaturgo Bertold Brecht. Se trata de una versión actualizada de una ópera
inglesa del siglo XVIII (The Beggar's
Opera), en la que la feroz crítica social que la obra contiene se expresa
por medio de una música compuesta para una orquestina de cabaret y cantada por
actores que no son cantantes profesionales.
La
música de Weill no era del gusto de los nazis, que la catalogaron de arte
degeneardo. Provocaron alborotos durante sus representaciones y organizaron
campañas de boicot para disuadir el montaje de sus obras. Esta situación obligó
a Weill y a su esposa la cantante Lotte Lenya a abandonar Alemania en marzo de
1933, y se establecieron en París.
En
septiembre de 1935, Weill viajó a Estados Unidos para supervisar el montaje de
Max Reinhardt de la obra Der Weg der
Verheissung, para la que Weill había escrito la música. Tras muchos
retrasos, la obra se representó, parcialmente truncada, en 1937.
Por
motivos de la guerra y la persecución a los judíos, la pareja decidió intentar suerte en los Estados Unidos. El
Group Theatre reclutó a Weill para colaborar con el libretista Paul Green en el
musical Johnny Johnson. Debido al éxito
de sus musicales de Broadway, Weill y
Lenya emigraron a los Estados Unidos, y solicitaron la nacionalidad
norteamericana, que obtuvieron en 1943.
Durante
los años siguientes, Weill compuso musicales de la importancia de Knickerbocker Holiday (1938), que fue un
éxito en donde aparece la famosa September
Song. Otros musicales
fueron Lady in the Dark (1941), con letra de Ira Gershwin ( hermano de
George Gershwin) , One Touch of Venus
(1943), Street Scene (1947),Love
Life (1948) y Lost in the Stars
(1949).
Entre
los compositores de música ligera de comienzos
del siglo XX, hay que mencionar también a Percy Grainger (1882- 1961), compositor
de segunda fila, arreglista y pianista
australiano, luego nacionalizado estadounidense. Es el compositor
australiano más notable, aunque desarrollo toda su actividad entre Inglaterra y
los Estados Unidos. Es famoso por sus arreglos de canciones populares
inglesas. Su nombre es recordado principalmente por el bello arreglo que hizo
de la melodía Country Gardens.
Percy Grainger. Francisco Rivero. 2017
Su madre Rose
Percy, se encargó personalmente de su
educación, pues el niño era ridiculizado por sus compañeros y sufrió Bullying
en la escuela. Ella descubrió su talento para la música, le buscó profesores de
piano y luego decidió mudarse a Alemania
para que el joven recibiera instrucción de parte de los mejores del mundo.
Recopilar música popular.
Así,
a los 13 años empezó a estudiar en el Conservatorio Hoch de Fráncfort del Meno,
Alemania, por recomendación de William Laver, que era entonces el jefe de
estudios de piano del Conservatorio de Música de Melbourne. Mientras tanto Rose
trabajaba como profesor de inglés para mantenerse.
Entre
1901 y 1914 vivió en Londres, en donde se estableció primero como pianista en
sociedad y luego como concertista, compositor y recopilador de música popular
original. A medida que creció su reputación, se encontró con varias figuras
relevantes de la música europea, desarrollando importantes amistades con
Frederick Delius y Edvard Grieg. Se convirtió en un defensor de la música y
cultura nórdica.
Música de bandas de vientos.
En
1914, Grainger se trasladó a los Estados Unidos, en donde vivió en resto de su
vida, aunque viajó ampliamente por Europa y Australia. Sirvió brevemente como
miembro de banda de música en el ejército estadounidense entre 1917 y 1918,
convirtiéndose en ciudadano de los Estados Unidos en 1918.
Experimentó también con máquinas de música,
como pianolas, que pensaba que superarían las capacidades interpretativas del
ser humano.
Vale
la pena escuchar sus bellas piezas escritas para el piano y luego orquestadas
para banda de vientos, cuyos títulos en inglés no me preocupo por traducirlos.
La
música del compositor inglés Frederik Delius (1862- 1934) es poco conocida y quizás,
opacada un poco por la de sus contemporáneos Eduard Elgar y Vaughan Williams. Nació
en Inglaterra, de padres alemanes, pasó
mucho tiempo de su vida en el extranjero, sobre todo en los Estados Unidos y
en Francia. Fue el cuarto hijo de
catorce hermanos
Desde
pequeño tuvo una gran inclinación hacia la música, pero su padre quiso que se
dedicara al negocio familiar de la lana y se opuso a sus deseos de dedicarse a
esta actividad.
Delius
padre envió a Frederick (aparentemente a solicitud de este) a dirigir una
plantación citrícola en Florida, cerca de San Agustín y al sur de
Jacksonville. En vez de cultivar
naranjas, Delius se dedica a estudiar música, con Thomas Ward, quien se convirtió en su profesor
de contrapunto y composición.
Francisco Rivero. Delius. 2017
El
joven Delius estudió música en Danville Virginia y viajó a Nueva York. Tras su
estancia en Nueva York, su padre aceptó finalmente proporcionarle una educación
musical, y consintió enviarlo a Leipzig, para estudiar en el Conservatorio Félix
Mendelssohn de esta ciudad.
¿Cómo
explicar este cambio de actitud del
padre hacia su hijo? En 1888, el
compositor noruego Edvard Grieg había persuadido al padre de Delius para que
aceptara la carrera musical de su hijo. Allí se hizo amigo de Edvard con quien mantuvo una excelente relación
durante toda la vida.
Obras principales.
La
obra de Delius es poco conocida. Quizás lo más valiosos sean sus poemas
sinfónicos, los cuales han sido grabados e interpretados con cierta frecuencia.
Entre ellos tenemos: On
Hearing the First Cuckoo in Spring, Brigg Fair ( 1907),In a Summer Garden ( 1908) .Paris: Song of a Great City ( 1899) y A Village Romeo and Juliet ( 1901) (Un
Romeo y Julieta de aldea). Otras obras orquestales importantes
son sus tres conciertos: Concierto para
piano en Do menor compuesto en estrenado en 1904, Concierto para violonchelo ( 1921) y el
Concierto para violín y orquesta ( 1915-16). También compuso una ópera Koanga (1895-97), así como un Réquiem (1914-16), dedicado a todos los
artistas fallecidos durante la Gran Guerra.
Sus
obras de cámara se reducen a tres sonatas para violín y piano, un cuarteto de
cuerdas y sonata para violonchelo.
La
música de Delius no tiene parecido con alguna otra. Es un compositor bastante
especial, difícil de encasillar y que se sale de cualquier escuela o movimiento
artístico. No tan inglés, en el sentido nacionalista, como su contemporáneo Eduard Elgar. Sin embargo,
como casi todos los compositores británicos de música clásica, le gusta a
Delius ese estilo pastoral de música
descriptiva de las bellezas del paisaje campestre. Una música lánguida y risueña, elaborada en los más mínimos detalles con
toques de gran sofisticación. Puede ser bien apreciada por aquellos devotos de
la música algo ligera, suave y bastante relajada.
Escucharemos
dos obras de Delius bastante conocidas y que muestran las influencias en su
estilo de composición. En primer lugar, la Suite
Florida, una obra de juventud de carácter romántico, en realidad su primer
trabajo orquestal, cuando contaba 24 años, el cual posee fuertes influencias de
Edvard Grieg y Wagner en las complejas armonías cromáticas y los rápidos
cambios de colores orquestales.
Luego
escuchamos la suite orquestal North
Country Sketches, compuesta 27 años más tarde, hacia el final de su
carrera, una obra impresionista bastante influenciada por Debussy. Ya en esa
época Delius era un músico bastante conocido, gracias al apoyo del director de
orquesta Sir Thomas Beecham, gran defensor de su obra.
Suite Florida (1886-87).
Durante
su estancia en Florida, desde 1884 a 1885, Delius compuso una buena cantidad
música al comienzo de su carrera, como por ejemplo la Suite Florida. De allí vienen sus primeros deseos de hacerse
compositor. Siente la necesidad de poder plasmar la belleza de aquel paisaje
tropical, animado por los cantos de trabajo de los negros esclavos, los cantos
de los distintos pájaros en el día, los espirituales. En las noches serenas
bajo la luz de la luna las canciones de
amor…. La fragancia de los frutos y las flores al atardecer….
Fue
terminada esta obra durante su breve estadía en Leipzig, Alemania y ejecutada
delante de los músicos noruegos Edvard Grieg y Christian Sinding.
La
Suite Florida es una obra de unos 38
minutos de duración y se estructura en cuatro movimientos.
1.I Daybreak – Dance 11.
2.II
By the River 06
3.III
Sunset - Near the Plantation 10:
4.IV
At Night 08
North Country Sketches (1913-14)
Para esta obra se
inspira Delius en el paisaje del norte de Inglaterra en los páramos desiertos
recorridos durante su infancia. La música refleja de alguna forma, las
impresiones frente a la naturaleza: las estaciones, el clima, el viento, la
nieve, la lluvia,…etc.
La
obra de unos 29 minutos de duración se estructura en cuatro movimientos:
1.I.
Autumn 08
2.II.
Winter Landscape 03
3.III.
Dance 07
4.IV.
The March of Spring 08
Discografía:
Orquesta
de Ulster - Vernon Handley. Chandos Records. 1986.