jueves, 23 de julio de 2026

Serenade para flauta y piano en Re Mayor, OP 41.

 Esta obra es un arreglo de la Serenata OP. 25, escrita en 1801. Fue escrita por una editorial, corregida por el propio Beethoven  y publicada en 1803. La obra posee la frescura e ingenuidad de las serenatas de Haydn y los divertimentos de espíritu ligero  del siglo XVIII.

Francisco Rivero. SErenade.


La misma contiene 7 partes:

1. Entrada. Allegro 3:18.

2. Tempo ordinario d’un minueto 4:27.

3. Allegro molto 2:01.

4. Andante con variazioni 6:56.

5. Allegro scherzando e vivace 1:28.

6. Adagio 1:35.

7. Allegro, vivace e disinvolto 3:49.

Discografia:Evi Pfefferle. Flauta. Egino Kepler. Piano. Cavalli Records. 1995.

Serenatas para todos los gustos.

La Serenade o serenata es un genero musical bastante usado por los grandes maestros de la música clásica. Básicamente, consiste en una suite de piezas que se alternan en tiempos rápidos y lentos de carácter ligero. Fue un genero cultivado por Mozart quien nos dejó unos bellos ejemplos  como la famosa serenata para cuerdas ¨Eine Klein nach musik¨ o bien la serenata del Postillón para instrumentos de viento.

La música de vientos para ser tocada al aire libre cayó en desuso con el movimiento romántico de inicios del siglo XIX. Ningún compositor serio quería componer música de vientos para entretener. Beethoven llego a decir que odiaba su septeto OP. 20, el cual ya hemos comentado,  y que deseaba  quemarlo. Sin embargo era su obra más admirada por el publico inglés.!

Sin embarg Franz Schubert compuso su octeto en Fa mayor D803 en 1824, siguiendo el modelo del Septeto de Beethoven, con la misma instrumentación y la adición de un violín. .  y al igual que Felix Mendelssohn con su octeto para cuerdas, que son casi serenatas. Sin olvidar a  Spohr y su noneto...

Pero fue Johannes Brahms quien retoma el genero de la serenata, que había permanecido en desuso, con un par de serenatas para orquesta compuestas en 1854. Para el joven Brahms la serenata nació como un noneto para vientos y luego lo convierte en una obra orquestal. Se sabe que  fue una preparación a sus grandes sinfonías que comenzó a escribir veinte años más tarde. A partir de entonces cada gran compositor compone su propia serenata en una especie de torneo por deslumbrar al publico con una obra que combina la  belleza con el virtuosismo.

Entre las cosas que no se puede uno perder  como melomano están   la Serenata para cuerdas de Tchaikovsky en Do Mayor, OP. 48 y la de Antonin Dvorak en Mi mayor OP. 22. Ambas son obras maestras de gran belleza, con temas románticos para enamorarnos de esta música de serenata. 



viernes, 17 de julio de 2026

Romance para violín y orquesta No. 1 en sol mayor, Op. 40.

 

Toneladas de tiempo libre.

Las piezas cortas para orquesta son pequeñas composiciones con una duración de unos 10 minutos o menos. Son muy apreciadas hoy en día estas grabaciones cortas en CD o mp3, pues son obras melodiosas, ligeras y  de gran impacto emocional. Además, gustan por su brevedad pues la gente no tiene tiempo para dedicarse a escuchar los largos desarrollos de ideas contenidas en una sinfonía completa. Cuando no existía, la radio, los tocadiscos o la televisión, la gente se entretenía leyendo novelas infinitas prestando mucha atención a la acción de los personajes o la narrativa de hechos heroicos. Ellos tenian toneladas de tiempo libre para disfrutar de los pequeños placeres de la vida.

Vivimos en una época turbulenta, apresurada  y algo confusa donde se han invertido los valores y ahora el tiempo es un recurso muy valioso, como para dedicarlo  a la apreciación musical.  Como dice el refrán, si es bueno y breve, dos veces bueno.

Sea breve, por favor...

Una de esa miniaturas del repertorio clásico, bastante conocidas es la romanza para violín No. 1 de Beethoven.

Es una obra de carácter apacible y melancólica, que parece la descripción de un paisaje sereno de montaña con un lago azul, donde se desliza una barca de blancas velas. Al fondo el sol del ocaso se ilumina de colores cálidos.

Francisco Rivero.. Romance. 2026.


El Romance para violín y orquesta No. 1 en sol mayor, Op. 40 es una obra de Ludwig van Beethoven.   Una de dos de estas composiciones, la otra es el Romance No. 2 en fa mayor, Op. 50. Fue escrito en 1802, cuatro años después del segundo romance, y fue publicado en enero de 1803, dos años antes de la publicación del segundo. Por lo tanto, este romance fue designado como el primero de Beethoven.




domingo, 12 de julio de 2026

Trío para piano en Mi bemol Mayor, Op. 38.

 

Una Mandala.

Escuchando en mi mente el Septeto de Beethoven me inspiro para hacer este mandala de mosaicos. El Septeto OP. 20 fue la puerta de inicio de mi apreciación de la música clásica. Es una de mis piezas favoritas. Es alegre de una sencillez sorprendente y de un colorido cálido. Ademas es una obra redonda de una estructura bastante orgánica que se genera de un dialogo de sonidos y , notas y colores bastante entretenido.

 

 

Francisco Rivero. Madala, Mosaico de vidrio.

Las transcripciones para el beneficio del publico.

 

El Septeto Op. 20 de Beethoven para clarinete, trompa, fagot, violín, viola, violonchelo y contrabajo, estrenado en 1800, fue durante muchos años su obra más popular y exitosa. Gracias a su riqueza armónica y su forma fácilmente apreciable, combinadas con una gran flexibilidad estructural, atrajo enormemente tanto a los entendidos como a los amantes de la música en general. Se dice que el propio Beethoven habló de él con bastante crítica en sus últimos años, comentando en una ocasión que poseía «sentimiento natural, pero muy poco arte». Sin embargo, es a la inmediatez de las experiencias musicales que ofrece esta obra, a su ausencia de elementos problemáticos a pesar de que nunca cae en lo trivial, a lo que el Septeto debe su gran popularidad. Esta popularidad puede estimarse cuantitativamente a partir de la gran cantidad de copias impresas y de las numerosas transcripciones que se hicieron para las formaciones más dispares, desde un conjunto de once instrumentos de viento hasta un sencillo arreglo para guitarra. La más inesperada de ellas fue, quizás, una versión del Adagio como una canción con la letra "Inocente como una violeta".

Dejando de lado estas incursiones en el terreno de la poesía sentimental, estas transcripciones cumplían una importante función como medio de comunicación estética. En una época anterior a la existencia de las grabaciones de gramófono, era posible que los músicos se hicieran una idea de las nuevas composiciones, utilizando una reducción para piano u otro arreglo para los instrumentos a su alcance. Las propias palabras de Beethoven demuestran que él mismo no era reacio a tales arreglos cuando ayudaban a que sus composiciones originales se conocieran más ampliamente sin distorsionar su contenido musical básico. Cuando mencionó por primera vez el Septeto, aconsejó al editor Hoffmeister que publicara, simultáneamente con la partitura original, una versión solo para instrumentos de cuerda. Poco después escribió: "...para una mayor distribución y beneficio podría arreglarse para piano...", y en otra carta: "Sería muy bueno... si también arreglaras el Septeto... para flauta, por ejemplo, como un quinteto, para beneficio de los entusiastas de la flauta, que ya me han estado molestando, para que pululen como insectos y se alimenten de él". Sin embargo, cuando Hoffmeister publicó un arreglo no autorizado para quinteto de cuerdas por su cuenta, Beethoven no estuvo de acuerdo y lo rechazo en una nota de un periódico de la época……..

Fuente: Notas en la cubierta del disco de vinilo.

El Trío para piano  en Mi bemol Mayor, Op. 38 (para  violín (o clarinete), violonchelo y piano), compuesto en 1803, a la edad de 32-33 años es un arreglo del Septeto para vientos OP. 20. El Septeto, que había alcanzado mucha fama y popularidad, apareció en los años siguientes en muchos arreglos. Beethoven, para evitar la piratería, urgió a sus editores la publicación de su propio arreglo de manera rápida, al igual que el arreglo que hizo para quinteto de cuerdas.  Está dedicado a su doctor Johan Adam Schmidt quien tocaba el violín y su hija  el piano.

 

El Trío con una duración de unos 42 minutos se estructura en seis movimientos.

I. Adagio - Allegro con brio 10:30

II. Adagio cantábile 8:51

III. Tempo di menuetto 3:17

IV. Tema con variazione. Andante 7:28

V. Scherzo. Allegro molto e vivace 3:23

VI. Andante con moto – Presto 8:17

Discografia: Trio OP. 38 nach dem septett OP. 20. Karl Leister- Clarinete. Wolfgng Boetcher - Violonchelo. Echant Bestch. Piano. Archiv.