viernes, 1 de abril de 2016

Mijaíl Ipolítov-Ivánov. Una marcha de sonido espectacular.




Una de las piezas más conocidas de la música rusa,  son Los Bosquejos Caucásicos ( 1898- 1906), obra ésta  compuesta por Mijaíl  Ipolítov-Ivánov (1859- 1935) y  cuya fama se debe a la marcha final La procesión del Sardar,  que cautiva al oyente desde el inicio al final. Los grandes directores como Leopoldo  Stockowsky y la orquesta de Filadelfia (1925), Eugen Ormandy (1966) con la misma orquesta, y Leonard Bernstein (1967)  con la Filarmónica de Nueva York, y otros la incluyeron  en sus grabaciones de temas rusos.  

Francisco Rivero. Ippolitov- Ivanov. 2016.

Este compositor, director de orquesta y profesor ruso, nació en Gátchina, cerca de San Petersburgo, donde su padre fue empleado mecánico del palacio. Ipolítov-Ivánov estudió en su casa y cantó en el coro de la Catedral de San Isaac, donde también recibió instrucción musical, antes de ingresar al Conservatorio de San Petersburgo en 1875. Completó sus estudios de composición en 1882 siendo pupilo de Nikolái Rimski-Korsakov, de quien tuvo una fuerte influencia.
Su primera posición fue la de  director de la orquesta in Tiflis, capital de Georgia donde permaneció siete años. Durante este periodo desarrolló su interés en la música tradicional caucasiana, que incorpora en muchas de sus propias creaciones imprimiéndole colores melódicos y rítmicos de la música de las minorías no eslavas.
En 1893 fue profesor en el Conservatorio de Moscú, del cual fue director entre 1905 hasta 1924. Prestó sus servicios como director de la Sociedad Coral Rusa (1895-1901), las compañías de Ópera Mámontov y Zimín y, después de 1925, el Teatro Bolshói. Entre sus pupilos, se incluyen Reinhold Glière y Serguéi Vasilenko.
Los Bosquejos caucásicos son en realidad un par de suites:    Suite No. 1, Op. 10 (Moscú, 5 de febrero de 1895) y la    Suite No. 2, Op. 42 (Iveria) (Moscú, 1906). Las restantes obras de este compositor no son tan fogosas, rimbombantes  y apoteósicas como los Bosquejos, sino más bien, algo  lentas  y reflexivas, pero de buena calidad compositiva. También vale la pena escuchar  su Sinfonía No. 1 en Mi menor, Op. 46 (Moscú, 1908), sumamente amena y bonita. Otras obras sinfónicas de carácter descriptivo son La Rapsodia Armenia Op. 48 sobre temas nacionales, (Moscú, 1909), la  Marcha Turca, Op. 55, (Bakú, 1929), los Tres Cuadros Musicales, Op. 56,  los Cantos de Ossian, (Moscú, 1927) y los Fragmentos Turcos, Op. 62 (1930).
Desde una perspectiva histórica Ippolitov-Ivanov, fue un compositor bastante conservador que se apartó muy poco del estilo sinfónico de su maestro Rismky-Korsakov y de Tchaikovsky. Como dato curioso Ippolitov fue uno de los pioneros del cine sonoro al escribir la banda musical de la película Stenka Razin de 1908. Simultáneamente y en el mismo año,  Camille Saint - Saëns compuso la música de una película en Francia.
Discografía:
1.      Bosquejos Caucásicos Op. 10, Orquesta Filarmónica de Armenia. Loris Tjecknavorian. ASV. 1993.
2.      Bosquejos caucásicos No. 2. Iveria Op. 42. Marcha del Jubileo. Fragmentos Turcos. Marcha Turca. Orquesta Filarmónica de Armenia. Loris Tjecknavorian. ASV. 2001.
3.      Procesión del Sardar. Leonard Bersntein. Great marches. Sony. 1997.
4.      Bosquejos caucásicos. Suites 1 y 2. Orquesta Sinfónica de Sydney. Chrsitopher Lyndon. Director. Marco Polo.1983.
5.      Russian Orchestral Works / Ormandy, Stokowski, Philadelphia. 1996. Sony.
6.      Ippolitov-Ivanov. Obras Orquestales. Orquesta de la radio de Eslovaquia. Donald Johanos (Director). Marco Polo. 1994.
7.      Ippolitov-Ivanov. Sinfonía No. 1. - Fragmentos turcos- Marcha Turca. Sinfónica de Singapur- Choo Hoey ( Director). Marco Polo. 1984.
8.      Bernstein Greatest Hits. Vol 2 (LP Vinyl) Columbia Masterworks. 1970.
9.      Russian Classics. Arthur Fiedler. ( LP Vinyl) Orquesta Boston Pops. Time-Life records. 1980.


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