domingo, 10 de abril de 2016

Mieczysław Weinberg: La Poética de la resistencia.




El músico ruso de origen polaco Mieczysław Weinberg (1919-96) es poco conocido, en comparación a sus contemporáneos más famosos como Shostakovich, Prokofiev y Myaskovsky.  Sin embargo su música ha vuelto a escucharse después  de su muerte y se le ha revalorizado en estos veinte años.  Contamos con buenas grabaciones de sus sinfonías, música de cámara y conciertos, gracias a la esfuerzo de las casas disqueras como Olympia, Naxos, Chandos,.., etc. Hoy en día está considerado como uno  de los  músicos más prolíficos y creativos del siglo XX.  

 
Francisco Rivero. Weinberg. 2016.
Nació en Varsovia en 1919, hijo de un violinista y compositor de un teatro judío en esta capital. A la edad de doce años comienza los estudios formales de piano en el Conservatorio de Varsovia.
Cuando estalla la Segunda Guerra Mundial, emigra a la antigua URSS, viviendo primero en Minsk donde estudia con  Vasily Zolotaryov (1872–1964), un alumno de Balakirev y Rimsky-Korsakov. En 1941 se muda a Tashkent y trabaja en el teatro de la Opera. 

Amistad con Shostakovich.

Un punto de quiebre en su carrera ocurre en 1943 cuando completa su Primera Sinfonía y le envía la partitura a Shostakovich, quien le responde manera entusiasta, invitándolo a Moscú, donde Weinberg iría a permanecer hasta su muerte en 1996. A partir de entonces se convierte en su amigo personal y alumno. La colaboración entre ambos músicos fue fructífera en términos de una sana competencia en cuanto al número de obras: Shostakovich 15 sinfonías, Weinberg 22. Shostakovich 15 cuartetos de cuerda. Weinberg 17 cuartetos de cuerda. Los dos amigos se mostraban sus partituras  de nuevas obras  a estrenar, tocaban a dúo el piano y discutían  asuntos de composición  y de estética.
La música de Weinberg posee fuertes raíces judías en cuanto a los ritmos del folklore. Sin embargo no utiliza los timbres chocantes ni las ironías, tan de moda en aquel medio artístico de occidente,  como lo hizo Shostakovich. Su música es discreta por el uso esencial de los medios sinfónicos,  y profundamente humana. Posee una técnica mesurada, sentimental  y refinada, que logra  expresar la sensibilidad de un gran artista que vivió en una sociedad llena de traumas por las guerras y las persecuciones.

Las persecuciones. 

 Por tal motivo fue considerado injustamente y se le etiquetó como un músico conservador, neoclásico y conformista. Un músico complaciente con la línea oficial del partido insertada en el Realismo Socialista. Nada más alejado de la verdad, como uno puede constatar cuando escucha sus obras con atención y descubre elementos originales,  valiosos y de gran libertad creadora, que denotan una personalidad única.
Por ser judío soporto la persecución velada del régimen socialista de la URSS, lo cual no impidió que compusiera operas basadas en autores como Dostoyevsky, Dumas, Gogol  y George Bernard Shaw, las cuales tuvieron buena aceptación. 

Como se sabe, Shostakovich muere en 1975 y Weinberg le sobrevive por 21 años. Como homenaje a su maestro compone su Sinfonía No. 12, con temas que recuerdan los del gran músico.



No hay comentarios:

Publicar un comentario