Las piezas cortas para orquesta son pequeñas composiciones con una duración deunos 10 minutos o menos. Son muy apreciadas hoy en día estas grabaciones cortas en CD o mp3, pues son obras melodiosas, ligeras y de gran impacto emocional. Además, gustan por su brevedad pues la gente no tiene tiempo para dedicarse a escuchar los largos desarrollos de ideas contenidas en una sinfonía completa. Cuando no existía, la radio, los tocadiscos o la televisión, la gente se entretenía leyendo novelas infinitas prestando mucha atención a la acción de los personajes o la narrativa de hechos heroicos. Ellos tenian toneladas de tiempo libre para disfrutar de los pequeños placeres de la vida.
Vivimos en una época turbulenta, apresurada y algo confusa donde se han invertido los valores y ahora el tiempo es un recurso muy valioso, como para dedicarlo a la apreciación musical. Como dice el refrán, si es bueno y breve, dos veces bueno.
Sea breve, por favor...
Una de esa miniaturas del repertorio clásico, bastante conocidas es la romanza para violín No. 1 de Beethoven.
Es una obra de carácter apacible y melancólica, que parece la descripción de un paisaje sereno de montaña con un lago azul, donde se desliza una barca de blancas velas. Al fondo el sol del ocaso se ilumina de colores cálidos.
Francisco Rivero.. Romance. 2026.
El Romance para violín y orquesta No. 1 en sol mayor, Op. 40 es una obra de Ludwig van Beethoven. Una de dos de estas composiciones, la otra es el Romance No. 2 en fa mayor, Op. 50. Fue escrito en 1802, cuatro años después del segundo romance, y fue publicado en enero de 1803, dos años antes de la publicación del segundo. Por lo tanto, este romance fue designado como el primero de Beethoven.
Escuchando en mi mente el Septeto de Beethoven me inspiro para hacer este mandala de mosaicos. El Septeto OP. 20 fue la puerta de inicio de mi apreciación de la música clásica. Es una de mis piezas favoritas. Es alegre de una sencillez sorprendente y de un colorido cálido. Ademas es una obra redonda de una estructura bastante orgánica que se genera de un dialogo de sonidos y , notas y colores bastante entretenido.
Francisco Rivero. Madala, Mosaico de vidrio.
Las transcripciones para el beneficio del publico.
El Septeto Op. 20 de Beethoven para clarinete, trompa, fagot, violín, viola, violonchelo y contrabajo, estrenado en 1800, fue durante muchos años su obra más popular y exitosa. Gracias a su riqueza armónica y su forma fácilmente apreciable, combinadas con una gran flexibilidad estructural, atrajo enormemente tanto a los entendidos como a los amantes de la música en general. Se dice que el propio Beethoven habló de él con bastante crítica en sus últimos años, comentando en una ocasión que poseía «sentimiento natural, pero muy poco arte». Sin embargo, es a la inmediatez de las experiencias musicales que ofrece esta obra, a su ausencia de elementos problemáticos a pesar de que nunca cae en lo trivial, a lo que el Septeto debe su gran popularidad. Esta popularidad puede estimarse cuantitativamente a partir de la gran cantidad de copias impresas y de las numerosas transcripciones que se hicieron para las formaciones más dispares, desde un conjunto de once instrumentos de viento hasta un sencillo arreglo para guitarra. La más inesperada de ellas fue, quizás, una versión del Adagio como una canción con la letra "Inocente como una violeta".
Dejando de lado estas incursiones en el terreno de la poesía sentimental, estas transcripciones cumplían una importante función como medio de comunicación estética. En una época anterior a la existencia de las grabaciones de gramófono, era posible que los músicos se hicieran una idea de las nuevas composiciones, utilizando una reducción para piano u otro arreglo para los instrumentos a su alcance. Las propias palabras de Beethoven demuestran que él mismo no era reacio a tales arreglos cuando ayudaban a que sus composiciones originales se conocieran más ampliamente sin distorsionar su contenido musical básico. Cuando mencionó por primera vez el Septeto, aconsejó al editor Hoffmeister que publicara, simultáneamente con la partitura original, una versión solo para instrumentos de cuerda. Poco después escribió: "...para una mayor distribución y beneficio podría arreglarse para piano...", y en otra carta: "Sería muy bueno... si también arreglaras el Septeto... para flauta, por ejemplo, como un quinteto, para beneficio de los entusiastas de la flauta, que ya me han estado molestando, para que pululen como insectos y se alimenten de él". Sin embargo, cuando Hoffmeister publicó un arreglo no autorizado para quinteto de cuerdas por su cuenta, Beethoven no estuvo de acuerdo y lo rechazo en una nota de un periódico de la época……..
Fuente: Notas en la cubierta del disco de vinilo.
El Trío para piano en Mi bemol Mayor, Op. 38 (para violín (o clarinete), violonchelo y piano), compuesto en 1803, a la edad de 32-33 años es un arreglo del Septeto para vientos OP. 20. El Septeto, que había alcanzado mucha fama y popularidad, apareció en los años siguientes en muchos arreglos. Beethoven, para evitar la piratería, urgió a sus editores la publicación de su propio arreglo de manera rápida, al igual que el arreglo que hizo para quinteto de cuerdas. Está dedicado a su doctor Johan Adam Schmidt quien tocaba el violín y su hija el piano.
El Trío con una duración de unos 42 minutos se estructura en seis movimientos.
I. Adagio - Allegro con brio10:30
II. Adagio cantábile8:51
III. Tempo di menuetto3:17
IV. Tema con variazione. Andante7:28
V. Scherzo. Allegro molto e vivace3:23
VI. Andante con moto – Presto8:17
Discografia: Trio OP. 38 nach dem septett OP. 20. Karl Leister- Clarinete. Wolfgng Boetcher - Violonchelo. Echant Bestch. Piano. Archiv.
Se cuentan muchas anécdotas sobre la capacidad de improvisación de Beethoven como un pianista consumado. La historia nos dice que cuando se produjo el estreno del tercer concierto para piano en 1803, Beethoven no tenia escrita la partitura completa ! La persona que ayudaba con la partitura en el piano se sorprendió al ver sólo hojas en blanco con algunos símbolos incomprensibles. Beethoven lo toco de memoria. Un año más tarde la escribió, cuando la obra fue ejecutada por su amigo y alumno Fernando Ries.
El Concierto para piano y orquesta n.° 3 en do menor, opus 37, se pensaba que fue compuesto en 1800 debido a una confusión con las fechas en el manuscrito, pero en realidad se ha demostrado que se termina de componer en 1803. El concierto está dedicado al Príncipe Luis Fernando de Prusia un consumado pianista y compositor a quien Beethoven había conocido en Berlín en 1796.
UN concierto. Francisco Rivero.
El estreno se produjo el 5 de abril de 1803 en un concierto benéfico, con el compositor como solista. En el programa había otros estrenos como la Primera y la Segunda sinfonías, así como el oratorio Cristo en el Monte de los Olivos. Se cuenta que en ese momento, Beethoven no tenía lista la parte del piano.
Estructura.
Algunos aspectos de este concierto, especialmente el primer movimiento, remiten a música anterior. Se han hecho fuertes comparaciones entre el primer movimiento de Beethoven y el del Concierto para piano en do menor K. 491 de Mozart. La forma de Beethoven es casi idéntica a la de Mozart, y el primer tema de cada obra tiene más que un parecido casual. Sin embargo, el estado de ánimo de Beethoven es más bien una extensión de su propia y tormentosa Sonata Patética. Como era de esperar, Beethoven utiliza sus temas de una manera novedosa y, tras el solo de piano cerca del final, el instrumento se integra en la conclusión, añadiendo una potencia particularmente beethoveniana al final del movimiento.
El primer movimiento se inicia con una larga introducción de unos tres minutos, algo dramática, en donde se expone el tema principal de carácter masculino y vigoroso. Luego aparece un segundo tema más femenino, lírico y delicado ejecutado por las maderas. Esta introducción orquestal es interrumpida de repente por fuertes escalas en do menor que anuncian la entrada del piano. Hay una sección de desarrollo bastante larga en donde el piano lleva la voz cantante con pasajes de gran virtuosismo. Hacia el final hay una cadencia de unos 3 minutos.
Cadenza: Beethoven escribió una cadenza para este movimiento. La cadenza que Beethoven escribió es a veces tormentosa y termina en una serie de trinos que se calman hasta el pianísimo. Muchos otros compositores y pianistas, como Fazil Say, Wilhelm Kempff, Clara Schumann, Franz Liszt, Ignaz Moscheles, y Charles Alkan han escrito cadenzas alternativas.
La coda es similarmente dramática; emana de trinos muy suaves, que van acelerando, lo que resulta en un majestuoso final.
El segundo movimiento, en mi mayor, se inicia por parte del piano solo, con suaves arpegios y luego nos deleita con una melodía muy admirada a la cual responde la orquesta. Después de sumergirnos en un clima muy intenso y romántico, termina de manera algo desmayada y melancólica.
El rondó final comienza en do menor. El movimiento termina en una brillante pero oscura coda en do menor, que de repente se transforma en un presto en do mayor.
El Concierto para piano No. 3 de Beethoven con una duración de unos 31 minutos, se divide en tres movimientos:
1. Allegro con brio15:00
2. Largo8:29
3. Rondo: molto allegro8:37.
Discografía:
Arthur Rubinstein (Piano) con Daniel Baremboim dirigiendo la Orquesta Sinfónica de Londres. RCA Victor.
Alfred Brendell ( Piano) con Sir Simon Rattle, dirigiendo la Orquesta Filarmonica de Viena. 1998.
Beethoven. Los cinco conciertos para piano. Rudolf SeRkin- Piano. Seiji Ozawa. Orquesta sinfónica de Boston. Telarc. 1984.
Una versión bastante suave, brillante y equilibrada. Beethoven. Concierto parapiano No. 3. y No. 4. Maria Joao Pires- Daniel Harding Orquesta de la Radio de Suecia. 2013. Onix.
Mi antiguo favorito por su potencia y emoción era Emil Gilels- Kurt Mazur- Orquesta sinfónica de la URSS. 1976.
Mi favorito actual es la versión de Bronfman- Zinman- Orquesta Tonhalle de Zurich. Arte Nova.
La Sinfonía No. 2 en Re mayor Op. 36, fue compuesta en 1802 por Beethoven, durante su estadía en Heiligenstadt, cuando comenzó a experimentar los primeros síntomas de sordera. La obra está dedicada a su gran amigo, mecenas y protector el Príncipe Carl von Lichnowsky.
La sinfonía se estrenó en el Theater an der Wien en Viena el 5 de abril de 1803, y fue dirigida por el compositor. Es una de las últimas obras del llamado "estilo temprano" o "primer estilo" de Beethoven.
Sinfonia 2025. Francisco Rivero.
Es quizás la mejor muestra del estilo heroico de Beethoven. Coincidimos plenamente con una descripción sumamente poética de Berlioz de esta sinfonía.
En esta sinfonía todo es noble, enérgico, orgullo. La introducción es una pieza maestra. Los efectos más bellos surgen unos detrás de los otros sin confusión, y siempre de una manera imprevista. La melodía es de una conmovedora solemnidad, inspira respeto desde el inicio y coloca al oyente en un plano emocional. El ritmo es siempre audaz, la instrumentación rica, más sonora, más variada.
Los cuatro moviimentos.
El primer movimiento comienza con un fortísimo por parte de los metales que da paso a una lenta y muy seria introducción de unos tres minutos. Luego se expone tema principal, en la tonalidad de la tónica Re Mayor, de carácter revolucionario y heroico de gran fuerza y dinamismo por parte de las cuerdas y luego por el tutti. Es un tema que va migrando entre la orquesta hasta llegar unos clímax de gran emoción y bravura. Hay un diálogo polifónico constante entre distintos grupos de instrumentos con fraseos de gran vivacidad y dinamismo. La coda final es de gran inventiva.
El larghetto del segundo movimiento es una sucesión de bellas melodías elaboradas a base de finas armonizaciones y que se engarzan entre ellas con figuras y pasajes de mucha suavidad. La flauta, el corno inglés, el oboe, el fagot y las trompas toman turnos a la manera concertante para dejar oír su mensaje. Hay crescendos que nos elevan a regiones luminosas y placenteras de paz espiritual.
El Scherzo bellamente orquestado con un trío donde las maderas ponen su acento cálido contrasta con el movimiento anterior. Golpes de timbal y notas agudas de las trompetas marcan el paso de una danza campesina repetida en distintas combinaciones de instrumentos. Hay un elemento importante en Beethoven en crear contrastes dinámicos para atraer la atención del oyente.
El movimiento final concluye de manera magistral esta obra. El tema principal entra casi desde el comienzo, después de unas figuras muy alegres en glissandos de los bronces. El segundo tema de carácter noble es trabajado en base a las maderas. La músicas e detiene en varias oportunidades y es reiniciada con fortísimos por parte del tutti.
Esta sinfonía tiene cuatro movimientos y una duración de unos 34 minutos. Los movimientos y su duración son los siguientes
1. Adagio molto - Allegro con brio12:10
2. Larghetto10:48
3. Scherzo: Allegro4:25
4. Allegro molto6:08
Discografía para todos.
Las nueve sinfonías de Beethoven constituyen un ciclo perfecto de música, que ha sido abordado por casi todos los grandes directores de orquesta. Hay Beethoven para todos los gustos. Así pues tenemos una larga lista y coloco solamente aquellos que he escuchado.
1) Hebert von Karajan. Berlin Filarmónica . 1963. DG.
2) George Szelll. Orquesta de Cleveland.
3) Ernest Ansermet. Orquesta de la Suisse Romande.1960.
4) Simon Rattle. Orquesta Filamonica de Berlin.
5) Ricardo Chailly’ Gewandhouserorchester. 2011.
Instrumentos originales:
6) Roger Norrington. The London Classical Payers. EMI. 1985.
7) Christopher Hogwood. The Academy of Ancient Music. DECCA. 1983.
8) Elliot Gardiner. Orquesta romántica y revolucionaria.
9) Una selección de 9 directores. David Ziman (1), Leonard Bernstein (2), Nikolaus Harnocourt (3), Herbert Blomsted (4), Mariss Jansons (5), Roger Norrington (6), Carlos Kleiber (7), Philipe Herreweghe (8), Antal Dorati (9). Orquesta Concertgewou. Amsterdam.
ESta interpretacion del director colombiano Andrés Orozco es bastante dinámica. Disfrutenla.
Saltamos ahora la numeración del opus para ser más consistente con las fechas de composición y estreno de las obras. Se trata de una obra de Beethoven de gran aliento, aunque poco conocida. El mito de Prometeo atrajo a muchos artistas para expresar la tragedia del hombre, rebelándose de manera heroica, frente al poder de los Dioses.
El mito de Prometeo y Beethoven.
Las criaturas de Prometeo es una obra de un interés poco común en dos aspectos. Consiste en más de una hora de Beethoven maduro, que data del período comprendido entre la Primera y la Segunda Sinfonía, que es prácticamente desconocida aparte de una breve obertura y una melodía en el final.
Después de su primera interpretación, en el Burgtheater de Viena en marzo de 1801, la pieza se hizo muy popular, recibiendo otras 22 representaciones antes de finales del año siguiente. Prometeo se plantea como una obra "heroico-alegórica", y le dio un escenario de una naturaleza inusualmente seria, basado en la mitología griega.
El semidiós Prometeo crea dos figuras humanas de arcilla y les da vida con la ayuda del fuego robado del cielo. Al encontrarlas carentes de toda emoción, las conduce al Parnaso, donde reciben instrucción en las artes de Apolo, Baco y las Musas y (por citar el programa original) "mediante el poder de la armonía se las hace susceptibles a todas las pasiones de la vida humana".
Francisco Rivero. Prometeo. 2025.
Un ballet fogoso.
El ballet consta de dos actos, de los cuales el primero es mucho más corto y tiene un esquema de tonalidades muy bien organizado. El acorde inicial de la Obertura en do mayor es de hecho (como su contraparte en la Primera sinfonía) una disonancia que se aleja del do hacia el fa; y es en fa mayor donde el acto llega a su fin. La sección principal y rápida de la Obertura, con su sugerencia de un fuego prometeico parpadeante, conduce directamente a una Introducción, a veces llamada La Tempesta, que representa a Prometeo huyendo de la ira del cielo con su llama robada. En el siguiente movimiento, en el que los acordes vacilantes y separados dan paso dos veces a un Allegro más animado, las estatuas cobran vida.
El segundo acto no sólo es más largo sino también más difuso, con algunas piezas elaboradas y extendidas. Tras la presentación de las criaturas a las Musas y luego a Apolo en el n.º 5, hay una secuencia de cinco números que representan las diferentes emociones humanas que adquieren en sus encuentros con las Musas: estos movimientos son a su vez cómicos, serios, marciales, trágicos y pastorales.
A lo largo de este acto, Beethoven mantiene el interés musical variando su partitura y, en particular, destacando diferentes instrumentos como solistas concertantes. 5, por ejemplo, hay partes destacadas para arpa, una rareza en las orquestas de Beethoven.
Música tradicional, para flauta, clarinete y fagot, y para violonchelo solista, que se introduce con una cadencia; y el n.° 14 tiene partes solistas para oboe y corno di bassetto, el único uso que hace Beethoven del clarinete alto, tan querido por Mozart. La orquesta completa (menos el arpa) se reúne nuevamente para el Finale celebratorio, que hace uso de dos melodías de un conjunto de contradanzas que Beethoven compuso probablemente justo antes del ballet. La primera y más importante de ellas es el llamado "tema Pro-meteo", que durante los siguientes años Beethoven usaría para sus Variaciones para piano op. 35 y en el finale de su Sinfonía "Heroica", ambas en la misma tonalidad que aquí, mi bemol mayor. Hacia el final hay un pequeño fugato sobre un tema derivado de la Obertura, seguido de una coda extensa y asertiva.
Un genero o recurso compositivo bastante usado por los músicos, son las variaciones sobre un tema. Durante el barroco encontramos algunas de ellas. Son bastante conocidas las Variaciones Goldberg de Juan Sebastian Bach. En el periodo clásico los compositores toman un tema de alguna opera o canción popular, conocido por el publico y desarrollan una serie de variaciones en donde se dan cambios en la tonalidad, el tiempo o el ritmo, para crear variedad. Destacan la las de Mozart 12 variaciones en Do Mayor sobre el tema¨ Ah! , vous dirai - je, mamam ¨ de 1875. Por parte de Haydn se tienen las Variaciones en Fa Mayor ( 1793). En el siglo XX destacan la variaciones sobre un tema de Paganini de Sergei Rachmainov... etc.
Un conjunto de variaciones .
El genio de Beethoven también anduvo por esta senda, dejando su portentosa huella de manera magistral.
En 18 de octubre de 1802, apenas quince días después que había escrito su famoso 'testamento de Heiligenstadt", en la que confesó que su sordera le había traído al borde del suicidio, Beethoven escribió a los editores Breitkopf y Härtel ofreciéndoles dos recién-compuesto conjuntos de variaciones que les aseguró, muy a diferente de cualquiera que alguien alguna vez había compuesto antes de él. Ambos conjuntos, afirmó, fueron escritas ' en un estilo absolutamente nuevo y cada uno de una manera totalmente diferente. Cada tema en ellos es tratado independientemente y de manera totalmente diferente. Como una regla sólo escucho de otros cuando tengo nuevas ideas, ya que nunca me conozco a mí mismo; pero esta vez, yo puedo asegurar que en ambas obras el estilo es bastante nuevo para mí.'
El plan general de las Variaciones de 34 Op es muy esquemático, con sus claves describiendo un círculo de terceras descendente, desde el tema principal en Fa Mayor, a través del Re Mayor, Sol mayor, MI bemol mayor y Do menor de las siguientes variaciones. El último de estos tiene una coda en miniatura que prepara el retorno de la clave Inicial para la variación final, antes de que la obra llegue a su fin con un intrincado adornado y más lento, estribillo del mismo tema.
Discografía
Ludwig van Beethoven. Mihail Pletnev (Piano). 1997. Deutsche Gramophon.
Buenos dias. Hace bastante tiempo que no me ocupo de este blog. La música de este post es bastante simple. Cualquier bagatela es buena para comenzar con algo de corte ligero, sin muchas pretensiones.
Hoy le pregunte al DeepSeek que es una bagatella y me responde :
Cosa sin importancia.
En música clásica, una bagatela (del italiano *bagatella*, que significa "cosa sin importancia" o "pequeñez") es una pieza musical corta, ligera y generalmente de carácter sencillo. Aunque no tiene una forma musical específica, suele ser una composición breve y de estructura simple, a menudo destinada a ser una pieza de entretenimiento o de carácter íntimo.
Uno de los ejemplos más famosos de bagatelas son las Bagatelas para piano de Ludwig van Beethoven, especialmente su Bagatela en La menor, Op. 119, No. 11, conocida como *"Para Elisa"*. Estas piezas suelen ser accesibles tanto para intérpretes como para oyentes, y suelen transmitir una sensación de espontaneidad y frescura.
En resumen, una bagatela en música clásica es una obra breve y ligera, sin pretensiones de gran profundidad, pero que puede ser muy expresiva y encantadora.
Francisco Rivero. Una bagatela. 2025.
Las Bagatelas, Op. 33, para piano solo fueron compuestas por Ludwig van Beethoven (1770-1827) entre 1801 y 1802 y publicadas en 1803 por la editorial vienesa Bureau des arts et d'industrie. Las siete bagatelas son bastante típicas del estilo temprano de Beethoven y conservan muchas características compositivas del período clásico temprano.
Son siete piezas muy bonitas. Cada una expresa un estado de animo diferente. La primera es clara y luminosa. La segunda bastante nerviosa, con unos bajos algo oscuros, con fuertes acentos que son parte del estilo algo brusco de Beethoven. La tercera es más suave, soñadora y pausada....