miércoles, 18 de septiembre de 2013

Reinaldo Hahn. Las dulces canciones de la Belle Epoque.





Uno de los  grandes músicos venezolanos, reclamado por los franceses como suyo, es sin duda alguna Reinaldo Hahn (1874- 1947). Tenía el carácter español, la férrea voluntad de los alemanes, el gusto francés por las melodías y la picardía criolla de los venezolanos. Era un joven bien parecido, un niño prodigio en el piano, galante y de fácil conversación que atraía  las damas de la sociedad francesa y en una ocasión una de ellas sucumbió bajo  el encanto de su música. La dama fue sorprendida  por su esposo en medio del flirteo y el enfurecido esposo, para salvar su honor, le disparo un par de balazos en cada nalga. Cuenta Reinaldo, que cuando la pobre le preguntó al médico. ¿Esto se me verá doctor?, este le respondió. “Eso depende de Ud. Señora.” 

Francisco Rivero. Reineldo Hahn. 2013.

DE que la música levanta pasiones insospechadas, no nos sorprende. Prueba de ello es la célebre novela La Sonata a Kreutzer del ruso León Tolstoi, donde un  burgués celoso de los amores de su esposa con un violinista,  viejo amigo de la familia,  comete la mayor de las locuras.
Cuando no existía la radio, los reproductores de discos compactos   ni la televisión, la gente tocaba el piano para entretenerse con un poco de música. En las casas de la gente pudiente y acomodada, había un gran piano en la sala, en donde tocaba la señora de la casa o las hijas. El piano hizo furor en la capital francesa en manos de Liszt y Chopin. En el París de fin siglo XIX y comienzos del XX se hallaba el centro de la cultura mundial donde acudían los jóvenes artistas de Europa,  los Estados Unidos y la América Latina, para impregnarse de aquella cultura altamente exquisita y refinada.
En medio de aquel ambiente llega a la gran ciudad un ingeniero alemán, Carlos Hahn,  con su hijo de ocho años, de nombre Reinaldo, nacido en Caracas Venezuela. La madre era una criolla de apellido vasco: Elena Echenagucia. La bella Elena era una dama distinguida de sociedad que hablaba de manera impecable le inglés, el alemán, el francés y el holandés. Reinaldo nació en Caracas en 1874 en medio de aquella familia acomodada, que daba fiestas a sus invitados en hermosas haciendas del interior con patios coloniales decorados con flores del lugar. Su padre “era aficionado a las flores e introdujo nuevas especies en al país como la coralina, la bellísima, el jazmín de malabar y varios tipos de begonia “(José Antonio Calcaño- La Ciudad y su Música).
Al llegar a Paris el joven Reinaldo demostró una buena disposición para el piano. Nadie en su familia había estado a menos de 50 Kilómetros de un piano, y mucho menos tenido relación con la música. Su padre hizo todos los trámites para que entrara en el Conservatorio. Massenet lo tomó como alumno en su clase de composición. A los 16 años comenzó a escribir sus primeras canciones, en especial una colección de Canciones Grises sobre poemas de Verlaine. Reinaldo Hahn está considerado como uno de los grandes músicos franceses, maestro en el género de las Canciones, heredero de la tradición de Faure, Chausson, Debussy y Ravel.
Reinaldo luchó en la Primera Guerra Mundial en el ejército francés en contra de Alemania. (Algo insólito, pues llevaba la sangre alemana por su padre y además él mismo era de nacionalidad alemana). En 1930 publicó un libro titulado La Grande Sarah, como un tributo a su admirada amiga la cantante Sarah Bernhart. Fue un destacado director de orquesta,  con inclinación especial hacia las operas de Mozart. Hizo numerosos viajes a Rusia, Alemania, Austria y Egipto. También se dice que volvió en una oportunidad a su tierra natal Venezuela. Debido a sus ancestros judíos, tuvo problemas en  Farncia durante la ocupación alemana y huyó hacia Cannes, regresando a París en 1945. Siempre se destacó como todo un caballero de gran mundo que sabía moverse en la sociedad.
Acaso por herencia tanto de su madre, como de su padre, Reinaldo Hahn tenía una gran simpatía, era conversador ingenioso y brillante, muy elegante y culto, y llegó a ser el favorito de las damas de aquellos salones franceses de fin de siglo, de lo que se ha llamado La Belle époque.”
Como compositor dejó un concierto para piano, varias obras de cámara entre las que destacan su Quinteto para piano en Fa menor sostenido, una Sonata para violín y piano en Do mayor, y tres cuartetos para piano.
Entre sus canciones destaca una que se ha hecho bastante popular: A Chloris. En esta pieza se siente la influencia de Bach por su marcado ritmo barroco. También la canción L’Enamouree ( El enamorado) es de gran atractivo.
Discografía:
Melodies - Barbara Hendricks, Michel Dalberto, EMI
La Belle Epoque - The Songs Of Reynaldo Hahn - Susan Graham, Roger Vignoles.
Hahn: Chansons Grises / Martyn Hill, Graham Johnson.
Reynaldo Hahn. Piano Quintet. Stephen Coombs 8 Piano) Chilingirian Quartet. Hyperion.
Reynaldo Hahn. Room-Music. Hyperion.


3 comentarios:

  1. Me sorprende ver que no se hace mención de un aspecto fundamental en la vida de Hahn: su homosexualidad y, como consecuencia, el hecho de que fuera amante durante mucho tiempo de Marcel Proust.

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    1. Ya conocia este dato, pero no lo coloque en el blog, por respeto a los lectores.

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  2. Me sorprende ver que no se hace mención de un aspecto fundamental en la vida de Hahn: su homosexualidad y, como consecuencia, el hecho de que fuera amante durante mucho tiempo de Marcel Proust.

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