viernes, 30 de agosto de 2013

Sergei Prokofiev: Pasión en las cuerdas del violonchelo.




Francisco Rivero. Volonchelista. 2013.


La Sinfonía Concertante para violonchelo y orquesta OP. 125  (1952) es una de las últimas obras de Prokofiev. El compositor ya había compuesto un concierto para el violonchelo OP. 58, en 1938, pero fue recibido con poco entusiasmo. Se dice que al ver tocar al joven Rostropovich esta obra, la modificó completamente hasta llegar este concierto mucho más audaz, moderno y acabado.
La obra nace como una comisión de 20.000 rublos por parte de Alexander Kolodilin el Director de Asuntos Musicales del Estado Soviético en Noviembre de 1951. Para la parte central Prokofiev utilizó el material de su primer concierto para violonchelo y para la  parte de solos consultó a  Rostropovich. Los dos artistas trabajaron en estrecha colaboración.  En el libro de Simon Morrison “ Prokofiev The People’s artist” se dan detalles interesantes sobre la evolución del proceso creativo en donde participan, además de Prokofiev y Rostropovich, un personaje crucial llamado Levon  Atovmyan el Jefe ejecutivo de la Unión de Compositores Soviéticos, el cual, además de editor era orquestador de la obra.  
La premier de la Sinfonía Concertante (Segundo concierto para violonchelo) fue dada el 18 de febrero de 1952 en el Conservatorio de Moscú, con una orquesta formada por estudiantes y el pianista Sviatoslav Richter como director.  Después que la obra fue presentada en el Sindicato de Compositores Soviéticos y pasó su aprobación, estuvo lista para ser presentada al público, no sin antes hacer algunas pequeñas modificaciones en el último movimiento. Prokofiev introdujo un tema similar a una canción popular que ridiculizaba a Zakharov, uno de los censores.  Este se levantó indignado en medio del concierto y dijo que su canción había sido distorsionada por completo y que por lo tanto iba a protestar ante la prensa si ese tema no era reemplazado. Por esto se hizo una segunda modificación, por parte de Rostropovich, agregando algunos solos de violonchelo menos exigentes. Esta segunda versión fue la aprobada por el Sindicato de Compositores en el 30 de agosto de 1952. Por tal motivo, se tienen dos versiones del movimiento final. En la grabación de Truls Mork, se dan ambas versiones.
La sinfonía concertante no requiere de un gran virtuosismo para ser ejecutada en cuanto a técnicas, pero sin embargo es una dura prueba para la capacidad mental y muscular del violonchelista que debe producir notas a volumen muy alto, precisión en la digitación, con muchos cambios,  saltos y dobles paradas.
La música es de una gran riqueza en cuanto a melodías, ritmos vertiginosos  y timbres sonoros. Se siente en sus amplias líneas sinfónicas el gusto de Prokofiev por los ostinatos, los pasajes grotescos y humorísticos que crean interés para el oyente.
El nombre de Sinfonía Concertante, se debe a que el autor resalta el papel de la orquesta en esta obra como voz principal y no como un simple acompañamiento. ES una forma musical que podríamos llamar de  híbrido entre la sinfonía y el concierto. El término no es nuevo, pues ya Mozart nos dejó su Sinfonía Concertante para violín y viola.
Esta Sinfonía Concertante  es una obra de unos 40 minutos de duración y se estructura en tres movimientos



1)Andante........10:33
II) Allegro Giusto....17:20.
III) Andante con moto-Allegretto- Allegro marcato....   10:16.

El video es de alta calidad gráfica. Se trata de una joven orquesta... y tocan bien.

Discografía: ES una obra bien conocida del repertorio y ha sido grabada por Rostropovich con Gennadi Rozhdesvensky, TRuls Mork con Paavo Järvi y Raphael Wallfish con Neeme Järvi.

No hay comentarios:

Publicar un comentario