lunes, 26 de abril de 2010

Gustav Mahler



Gustav Mahler
Extraordinario director de orquesta vienés y creador de monumentales sinfonías, dentro de la corriente del post romanticismo alemán.

Gustav Mahler (1860-1912) es un compositor que debemos escuchar con sumo respeto, empeño y dedicación, para poder comprender y valorar el futuro desarrollo musical del siglo XX. Mahler es un digno heredero de la tradición sinfónica austro germana que, arrancando desde las creaciones geniales de Haydn y Mozart, continua con el romanticismo maravilloso de Beethoven y Schubert y luego da sus frutos más espectaculares con las figuras monumentales de Brahms y Bruckner. Mahler trabaja esta forma musical hasta lograr la expansión de sus últimos límites, en cuanto a longitud, dramatismo y expresión de sentimientos se refiere. Fue también un gran director de orquesta, el mejor de su época, que se caracterizó por imponer nuevos estándares de calidad, lo cual le permitió adquirir una técnica compositiva, bastante depurada, basada en su experiencia en cuanto a timbres sonoros y posibilidades de ejecución.
Gustav Mahler nació en Kalischt un lugar cercano a Iglau, Bohemia en lo que es actualmente la República Checa un 7 de mayo de 1860. Sus padres eran miembros de una pujante comunidad judía en Iglau, una minoría de ascendencia alemana que preservaba la lengua y la cultura. El padre de Mahler, fue un hombre autoritario que lo trató con dureza, pero sin embargo adquirió un piano y una buena colección de partituras para que sus seis hijos se formaran dentro de la cultura alemana. A los diez años el niño ya tocaba el instrumento en algunas presentaciones públicas, de manera satisfactoria.
Mahler ingresó al conservatorio de Viena en 1875 y realizó estudios durante tres años. Estudió piano bajo la dirección de Julios Epstein y composición con Franz Krenn. En sus años juveniles sintió profunda admiración por la obra de Wagner que estaba muy en boga en algunos ambientes vieneses. También fue alumno de Bruckner, sin llegar a tener mucho contacto con este compositor.
Su brillante carrera como director comienza en Kassel en 1883. Luego estuvo en Praga durante un par de años (1885- 86) trabajando con el empresario Angelo Neumann, quien recién se había encargado de la dirección el Nuevo Teatro Alemán en Praga, para elevarlo de nivel. Mahler se dedica de lleno a promocionar la cultura alemana con obras de Mozart, Beethoven y Wagner. Luego dirige la legendaria orquesta Gewanhaus de Leipeizig entre 1886- 88 y cosecha brillantes éxitos con las representaciones de Las Valquirias y Sigfrido de Wagner. Como director fue sumamente exigente con los músicos y cantantes; no perdonaba el más pequeño error en la ejecución, y sus observaciones a veces eran hirientes y muy agudas. Todo esto le trajo serios problemas personales con las personas ofendidas, quienes se quejaban y cuestionaban sus métodos punitivos.
Des Knaben Wunderhorn.
El Cuerno Maravilloso de la Juventud (Des Knaben Wunderhorn) es el título de una colección de poesías alemanas recopilado por Harbin y Bretano, bastante popular en la época. Mahler descubre este pequeño libro y se inspira en el mismo para componer algunas de sus nueve sinfonías.



Sinfonía Titán

Mahler compuso su primera sinfonía entre 1885 y 1888. Fue estrenada en 1889 en Budapest, con el mismo Mahler, dirigiendo la Orquesta de la Opera Real de aquella ciudad, de la cual era su director titular. En esa época se afianzaba como un gran director de orquesta y su actividad como compositor era desconocida, pues apenas contaba con unas pocas obras en su haber.
La Sinfonía No. 1 de Mahler o Sinfonia Titán, está estructurada en cuatro movimientos
1. Lentamente, 16:13
2. Moviéndose con fuerza. 7:23
3. Solemne y con medida. 10:32
4. Tormentoso y agitado. Enérgico 20:35

Comentarios.
1. La primera sinfonía comienza en tono optimista, casi bucólico en lo que promete ser una nueva sinfonía pastoral al estilo de Beethoven o Schubert, pero después se transforma poco a poco en un drama tenebroso de gigantescas proporciones hasta que concluye en un final victorioso. Describir esta sinfonía paso a paso llevaría muchas páginas, pues esta obra abarca todo un mundo.
2. El primer movimiento se inicia con un tema de dos notas bastante lento que anuncia la aurora de un nuevo día. Después de los cinco primeros minutos la flauta entona una melodía encantadora, proveniente de una canción conocida “Salgo a caminar por los campos en la mañana”. Es una melodía prestada de un cancionero del mismo Mahler. Aquí el autor comienza a romper la tradición con eso de copiar melodías. Todo es luz y felicidad en el subsiguiente desarrollo temático muy bien llevado por las cuerdas a un clímax grandioso donde brillan los trombones y la percusión.
3. El segundo movimiento es una danza de campesinos rústicos, llena de vivacidad. En forma de sonata, tiene una sección central realmente bella, ejecutada por las cuerdas. Son momentos de lirismo y poesía que no se repetirán más adelante. Al final volvemos al primer tema ejecutado por los cornos, las trompetas, tubas y toda la orquesta.
4. En el tercer movimiento entramos en el escabroso terreno mahleriano de las marchas fúnebres. ¡Prepárense para atravesar el túnel del horror! Es una marcha horripilante entonada por las tubas y el tambor de caja en registros muy bajos. Luego viene una deformación grotesca por parte de los oboes y fagotes con unas torpes melodías, acompañadas las cuerdas en pizzicatos. Aquí surge una melodía vulgar en ritmo de vals ejecutada por una banda desafinada. La música vulgar continúa arrastrando su carga extravagante mientras la orquesta trata de volver a recuperar la dignidad. Las maderas mientras tanto han introducido un nuevo tema en un tono menor algo más aceptable. Un tambor flojo y los trombones recuperan el ritmo inicial y el cortejo fúnebre continúa su camino hacia el cementerio. Nuevamente se oyen las melodías del vals más deformadas aún.
5. Aún no hemos terminado con el horror. El cuarto movimiento se inicia abruptamente con una melodía espeluznante en registros agudos por parte de las cuerdas, la cual encuentra eco en las trompetas. Este tema inicial, escalofriante, estará dominando toda la primera mitad del movimiento. El fraseo continúa por un buen tiempo hasta llegar a un punto de reposo. La segunda parte contiene un desarrollo melódico en tiempo lento por parte de las cuerdas de carácter romántico. Es como un pequeño adagio lleno de nostalgia. El tema inicial surge de nuevo con más fuerza en los metales al unísono el gong y los timbales. A mitad del movimiento surge un tema de carácter heroico lleno de fuerza y dinamismo. Es una fanfarria por parte de los bronces a todo dar. Este nuevo tema será el principal del movimiento, pero Mahler lo ha ubicado en el centro para dar mayor solidez a su obra. Se cae de nuevo en un intermedio de sonidos de pajaritos. Se inicia un nuevo episodio, bastante largo por parte de las cuerdas en un tema lleno de amor y desesperación. Al final caemos al tema principal y sus variaciones que se elevan a un clímax de impresionante brillo y sonoridad
Discografía:
1. Claudio Abbado Filarmónica de Berlin DG 1993.
2. Leonard Berstein Filarmónica de New York. DG. 1988.

Sinfonía No. 2.

¿Existe algún límite hasta donde pueda extenderse una sinfonía? ¿Cuánto tiempo ininterrumpido podemos dedicar a escuchar una obra de música, sin perder el interés? Este reto fue asumido por Gustav Mahler, a partir de su segunda sinfonía, llamada Resurrección; una obra gigantesca, que dura casi hora y media. Tuvo su origen en un poema sinfónico llamado Todtenfeier (Ritos funerales), compuesto en 1888, el cual pasó a ser el primer movimiento después de una revisión exhaustiva. En el mismo año compone los movimientos segundo y tercero. En 1894 completa la sinfonía, con la incorporación de un gran movimiento final: La Resurrección. En total fueron seis años de duro trabajo. La sinfonía tiene partes cantadas con letra de la “Oda a la resurrección” de Klopstock, modificadas por Mahler. También en la parte cuarta se incorporan unos versos provenientes del libro de poemas “El cuerno maravilloso de la juventud” (Des Knaben Wunderhorn”), obra esta muy popular en su época, bastante apreciada por Mahler.
La Sinfonía No. 2 tiene 5 movimientos:
1. Ritos Fúnebres 22:00
2. Andante moderato 10:00
3. Con un movimiento tranquilamente fluyente. 11:00
4. Luz Prístina 5:28
5. Tiempo de Scherzo 34:00.

Comentarios:
1. Para Mahler, componer una sinfonía significaba crear un mundo con todos los medios a su alcance. ¡La segunda tuvo el privilegio de ser la sinfonía más larga en el momento de su composición! Posee algunas semejanzas con la Novena Sinfonía de Beethoven, que nos pueden servir de claves orientadoras para comprender la estructura de la misma, así como también explicar la secuencia de los movimientos, la orquestación y el coro que interviene en los dos últimos movimientos. Pensemos en la Novena del gran Beethoven como el modelo a seguir. Es conveniente conocer primero la novena de Beethoven y el Lohengrin de Wagner antes de adentrarse en esta gran obra. Aparte de estos dos autores es notable también la influencia musical de Brahms. Algunos estudiosos señalan también a Verdi como fuente de inspiración.
2. La segunda es una obra de dimensiones colosales, profundamente romántica y ambiciosa que pretende hacer vivir al oyente nada más y nada menos que la experiencia mística de la muerte, el paso por el infierno, el paraíso y la resurrección. Es notable el estilo de Mahler a partir de la segunda sinfonía de largos desarrollos sinfónicos, construidos con secciones musicales separadas entre sí por largas pausas o timbres contrastantes que dan la sensación de irnos moviendo en el tiempo de manera lineal y hacia delante. Destacan también la profusión de bellas melodías hábilmente orquestadas el virtuosismo de algunos pasajes y la riqueza de timbres sonoros obtenidos gracias al empleo de una orquesta monumental.
3. El primer movimiento en es de carácter dramático. Es una marcha funeral tormentosa que presenta temas contrastantes de gran vivacidad. Está desarrollado en forma de sonata, a la manera clásica. Desde el comienzo se vislumbra ya el carácter profundo de esta obra. Se inicia con una irrupción violenta y agresiva por parte de los cellos y bajos, en contra de las notas de las violas. El tema principal de la marcha lo desarrollan la sección de metales. Después de alcanzar un clímax en el minuto 3, por parte de los trombones, trompetas y los timbales, surge un tema lírico de gran belleza que se contrapone al primero ejecutado por las cuerdas. Esta dialéctica entre los temas aterradores, tristes y lúgubres, seguidos de otros de carácter tierno y más lírico, dándole un toque de sabor agridulce a su música, es el motor que mueve hacia delante toda la segunda de Mahler, de manera bastante efectiva.
4. El segundo movimiento en tiempo de minueto, presenta dulces melodías que recrean un ambiente nostálgico, lleno de felicidad y libre de preocupaciones que nos retrotraen a la infancia. Es notable la semejanza con Schubert en los dulces desarrollos melódicos.
5. El tercer movimiento es un típico scherzo bethoveniano, que nos recuerda su homónimo de la novena sinfonía. Es una versión aumentada de una canción algo humorística e irónica de Mahler titulada “El sermón a los peces de San Antonio de Padua”. Es una música que fluye suavemente como un río. Representa las dificultades de la vida terrenal.
6. El cuarto movimiento, de corta duración sirve de preámbulo al movimiento final. Expresa una pequeña esperanza para obtener la resurrección y la vida eterna después de la muerte. Comienza con las primeras palabras del poema “Urlicht” en la voz de la contralto, seguida de una melodía solemne por parte de las trompetas.
Después de la parte vocal hay un interludio sinfónico en donde se aprecian muchos cambios de ritmo e instrumentación. En algunos pasajes de mucha intimidad la orquesta desaparece para dar paso a un pequeño conjunto de cuerdas que toca a la manera del barroco.



Discografía:
3. Claudio Abbado. Filarmónica de Berlin DG 1993. Chery Stude Soprano Waltraud Meier Mezzo soprano, Coro Arnold Schoenberg.
2. Leonard Berstein. Filarmónica de New York. Barbara Hendriks soprano. Christa Ludwing Alto. Coro de Westmisnter. DG. 1988.


Sinfonía No. 3.

La sinfonía No. 3 en re menor de Gustav Mahler, de una hora y cuarenta minutos de duración es quizás la más larga del repertorio clásico. Cuando se desempeñaba como director de la orquesta del Teatro Municipal en Hamburgo, durante los años 1893- 1896, Mahler trabajaba demasiado y casi no tenía tiempo para componer. Por ello se retiraba al pequeño pueblo de Steinbach en Austria, durante los veranos, para dedicarse a sus sinfonías. Allí, rodeado de la naturaleza, se inspiraba en temas bucólicos que luego los expresaba en su música. De ese amor por la naturaleza nace esta obra monumental. En 1885 le escribía a un amigo: “Mi nueva sinfonía durará cerca de una hora y media…el énfasis en mis sentimientos acerca de la vida serán las ideas principales contenidas en ella”
Debido a su gran tamaño, la Sinfonía no. 3 de Mahler, está dividida en dos partes, con un intermedio entre ellas. La primera parte consta de un movimiento y la segunda de los restantes cinco.
Abajo presentamos las indicaciones de los tiempos y nombres descriptivos de cada uno de los movimientos, dados por el propio autor.
Primera Parte
1. Despierta Pan. La Marcha del Verano. 33:06
Segunda Parte
2. Lo que me cuentan las flores del prado. 10:38
3. Lo que me dicen los animales del bosque. 18:51
4. .Lo que me cuenta la humanidad. 9:49
5. .Lo que me cuentan los Ángeles. 4:13
6. . Lo que me cuenta el Amor. 20:41.

Comentarios:
1. Es evidente, debido a su extensión, que uno de los problemas mas serios que hubo de afrontar el compositor fue darle una unidad y continuidad a la obra, que de alguna manera, nos sirviese de guía para la audición. Sin una guía para esta obra de gran formato, es fácil perderse entre las ramas, debido a la abundancia de temas musicales, desarrollos, partes cantadas para solistas, coros, movimientos, secciones, codas,..etc. que conforman esta sinfonía genial. Una manera fácil de adentrarnos en ella es seguir el programa diseñado por el autor en base a los títulos principales dados al comienzo.
2. La música de Mahler es programática en su esencia. La segunda sinfonía trata sobre el tema de la muerte y la resurrección. La tercera en cambio nos habla de la vida. Es un gran políptico en donde se representa la vida desde su origen hasta las formas más avanzadas, a la manera de un evolucionista. Así pues el primer movimiento describe el origen de la vida, a partir del caos y las tinieblas. El segundo movimiento representa la vida vegetal. El tercer movimiento nos describe la vida de los animales. El cuarto movimiento representa la vida del hombre y la mente humana. El quinto de esas criaturas celestiales casi divinas que son los ángeles. El último movimiento es la descripción de lo más sublime que es el amor.
3. El primer movimiento es casi una sinfonía en sí mismo. Fue compuesto al finalizar los restantes cinco y por tanto contiene una síntesis de muchas ideas musicales, que luego se desarrollan a posteriori. Se estructura en base a una contraposición de dos temas de carácter antagónico: un tema fuerte en ritmo de marcha militar, por parte de los cornos, los otros metales y los timbales versus un tema lírico de gran romanticismo llevado por la sección de las maderas y los violines. Se inicia con un llamado por parte de los 10 cornos donde se expone el motivo principal en tono heroico. Luego la música cae en las profundidades de los cellos y el golpe mudo del bombo y sobre ella irrumpe un motivo ascendente de cinco notas por parte de las trompetas en sordina. Es un motivo bastante inquietante este, que se repetirá con insistencia a lo largo de todo el movimiento. Siguen los golpes del bombo y el ronquido de los violoncelos tratando de llevar adelante una melodía que se arrastra con dificultad. Hacia el final este ambiente tenebroso y pesado desaparece poco a poco para dar paso al segundo tema más bonito de ambiente primaveral.
Este bello motivo por parte de las flautas y violines es la semilla de algo que poco a poco se irá fortaleciendo para transformarse en una gran marcha monumental que será el segundo tema.
Luego caemos de nuevo en el terreno del primer tema acentuado por el solo de los trombones y los estrépitos de los timbales. Nótese la gran riqueza de sonidos por parte de la percusión y la variedad de timbres que logra Mahler en esta parte. No en vano es considerado uno de los grandes precursores de la música moderna.
Después de esta sección se expone el segundo tema. (Tempo I Ruhevoll): la marcha triunfal, de carácter verdiano, alegre, pegajosa y decidida, que nos será presentada varias veces.
Luego volvemos de nuevo al tema funeral del inicio (a tempo) y su largo desarrollo. Hay aquí un bello interludio donde florece un tema que representa la vida, por parte de las flautas y los arpegios de un arpa.
La siguiente sección (allegro) presenta marchas militares, algunas de ellas muy cómicas, y otras llenas de un optimismo desbordante. Es notable la textura musical rica en sonidos de la percusión como los cascabeles, címbalos, panderetas, redoblantes, tambor de caja, platillos, címbralos, triángulo y el gong.
En la última sección (Tempo I) se inicia con una repetición (casi idéntica) de la introducción con pequeñas variantes por parte de los trombones y los cornos que ahora asumen el liderazgo y tocan hasta desvanecerse. Como era de esperarse, para concluir este gran primer movimiento, la marcha verdiana del segundo tema se despide de todos nosotros de manera apoteósica.
4. El segundo movimiento es de carácter lírico en tiempo de minueto, muy tierno ligero. Posee la gracia de Schubert y el colorido orquestal de Richard Strauss. A diferencia del primer movimiento donde oíamos los metales, las cuerdas ahora hacen casi todo el trabajo de la orquesta. La música es festiva, colorida y alegre como un prado de flores en primavera. El tempo es siempre despreocupado y muy cómodo.
5. El tercer movimiento es un scherzo muy vivaz, de tipo beethoveniano.
6. El cuarto movimiento abre con una melodía ensoñadora por parte de los cornos y los violines, evocadora de un ambiente de iglesia. Esta breve introducción deja paso a la intervención de la contralto. El texto del filósofo Nietszche, que habla sobre las penas y alegrías del hombre dice lo siguiente.
Oh, Hombre !Presta atención!
¿Que dice la profunda noche?
¡Yo dormía!
¡Me desperté de un sueño profundo!
¡El Mundo es profundo!
¡Y más profundo de lo que el día recuerda!

Oh, Hombre ¡Presta atención!
Profundo es tu sufrimiento!
La alegría es más profunda que la pena!
El sufrir habla: desaparece!
Pero toda alegría busca la eternidad,
Una eternidad profunda, profunda!


7. El quinto movimiento ofrece una música con acompañamiento de un coro de niños, que nos hablan de los ángeles. El efecto sonoro es el de un espacio de dimensiones infinitas. Las voces cristalinas, el toque del triángulo y las notas nítidas de las trompetas irradian destellos de una luz celestial.


(Bim Bam!)
Tres ángeles cantaban una dulce canción
Donde las notas alegres tocaban el cielo.
Se regocijaban cantando
Que Pedro fuera liberado de sus pecados

8. Con mucha serenidad se desenvuelve el último movimiento que abre con un bello adagio por parte de las cuerdas, creando una atmósfera de corte romántico. Al fondo el sonido apagado de los cornos lanzan suspiros aterciopelados de profunda nostalgia. Este tema llega a un clímax de gran emoción e intensidad en donde interviene toda la orquesta. La sinfonía culmina brillantemente en una fanfarria, que celebra la vida de una manera triunfal.


Discografía:
1. Claudio Abbado Filarmónica de Berlin. Chery Stude Soprano Waltraud Meier Mezzo soprano, Coro Arnold Schoenberg. DG 1993
2. Leonard Berstein Filarmónica de New York. Barbara Hendriks sopranoChrista Ludwing Alto. El coro de Westmisnter. DG. 1988.
3. Klaus Tennstedt. Orquesta Filarmónica de Londres. EMI. 1998.

Sinfonía No. 5.

La sinfonía No. 5 de Mahler, compuesta en 1902 y revisada y corregida en 1911, un poco antes de su muerte, es la primera que no requiere de la voz humana desde su primera sinfonía. Posee una duración de una hora y diez minutos. Es una obra compleja con una estructura algo especial, por sus cinco movimientos, que rompe con la tradición musical austro germana en materia de sinfonías. Si bien la obra no posee una tonalidad definida, sus movimientos presentan tonalidades bien claras que van desde los tonos menores hacia los mayores. Es música sinfónica que carece de un programa descriptivo que indique acciones, hechos o lugares.
La Sinfonía No. 5 de Gustav Mahler se estructura en cinco movimientos:
1. Marcha Fúnebre. (Do sostenido menor) 12:43
2. Movimiento tormentoso, con gran vehemencia. (La menor) 14:26
3. Scherzo (Re mayor) 16:43
4. Adagietto (Fa mayor)) 9:47
5. Rondo-Finale (Re mayor) 15:39

De acuerdo a Mahler, la sinfonía se divide en tres partes. La primera parte estaría formada por los dos primeros movimientos. La segunda parte es el largo scherzo central. La tercera parte la conforman los dos movimientos finales. Esto con la finalidad de orientar a los oyentes sobre la estructura tripartita de la obra.
Comentarios:
1. La quinta es la obra más escuchada de Mahler. Ella se pasea por todos los sentimientos, pasiones y estados de ánimos que puedan tener cabida en el alma humana. Es como un largo camino hacia una promesa de esperanza, lleno de contrariedades y situaciones difíciles que al final nos conduce hacia la meta soñada. Recordemos que es una obra de madurez compuesta cuando Mahler contaba con 41 años y estaba recién casado. Es la relación de un hombre maduro con realidad de la vida; sus dificultades, sueños y esperanzas. Para algunos allegados al compositor se trata de una autobiografía. Con la intención de guiar al oyente, podemos anotar algunos de estos estados de ánimo que nos transmite la música de Mahler en su quinta sinfonía, siguiendo la secuencia de cada uno de los cinco movimientos:
• Tristeza, dolor, depresión, pesimismo, muerte, desencanto y frustración.
• Tormenta, odio, ira, arrebato, convulsión, desesperación, inquietud, miedo y terror.
• Alegría despreocupada, vida, juego, calidez, placer, broma y bienestar.
• Amor, fuego romántico, pasión, lujuria, éxtasis, belleza, ensueño, nostalgia y reflexión.
• Celebración, vida, fiesta, movimiento libre, optimismo, esperanza, chispa, aceleración, ritmo palpitante y alegría contagiosa.
2. El primer movimiento se inicia con un toque de trompeta de corte marcial que da inicio a una marcha fúnebre.
3. El segundo movimiento es dramático y agitado.
4. El tercer movimiento animado por un vals alegre y despreocupado ocupa el lugar central en esta sinfonía. Comienza su presentación el tema por parte de los cobres y luego va migrando hacia los otros instrumentos de la orquesta. El carácter alegre y jovial es reforzado con gran brillo por los címbalos, triángulos y platillos.
5. El adaggieto es una de las piezas de Mahler más hermosas. Su música de suaves y tersas melodías por parte del arpa y las cuerdas se desarrolla serenamente creando una atmósfera de ensueño y paz que sirve para liberar las tensiones de la primera parte. El director de cine Visconti, utilizó esta música en su película “Muerte en Venecia”, quizás erróneamente como música luctuosa. Aquí sin embargo se trata de un tema de amor.
6. Hay varias causas que influyeron en la obra de Mahler: su humilde origen; la estrechez económica de sus padres (eran 12 hijos); el ser más conocido como formidable director de orquesta que como compositor. Su padre era colérico y autoritario. Mahler en su niñez vio morir a seis de sus hermanos, lo que lo hizo una persona amargada y decepcionada de la vida. Sufrió del rencor inmerecido de Brahms. Su matrimonio con una joven muy bella, intelectual y caprichosa fue difícil y desgraciado. Una de sus hijas murió de una enfermedad cardiaca hereditaria, de la que también murió uno de sus hermanos. Tuvo siempre presente en su mente, y lo reflejó en sus obras, el misterio de la muerte. Fue discípulo de Bruckner y un admirador de la obra de Wagner.
7. La grabación de Claudio Abbado de 1982 con la filarmónica de Berlín en vivo es una de las mejores. La versión de Pierre Boulez con la filarmónica de Viena es notable y se sale de lo tradicional por sus líneas claras e impecables, quizás un poco fría en cuanto a sentimientos pero de una sonoridad impresionante. Este director resalta el aspecto moderno de Mahler que se anticipa a los cambios del siglo XX, como un precursor del estilo vaporoso de Debussy. Las grabaciones de Bernstein en cambio están llenas de excesos románticos y arranques personales de mucha emotividad, aunque son de calidad incuestionable. El joven director venezolano Gustavo Dudamel, influenciado por Abbado, nos ha dado una versión joven y refrescante. También está la grabación del compositor inglés Klaus Tennstedt de 1978, de gran aceptación.
Discografía:
1. Gustavo Dudamel- Orquesta Nacional Juvenil Simón Bolívar de Venezuela. DG. 2007.
2. Claudio Abbado – Filarmónica de Berlín DG. 1995.
3. Pierre Boulez – Filarmónica de Viena DG. 1997.
4. Leonard Bernstein – Filarmónica de Viena- 1988. DG. 1991.
5. Klaus Tennsted – Orquesta filarmónica de Londres. EMI Classics. 1991.

La Canción de la Tierra.

Comenzaremos esta sección con una obra bastante singular. Una obra escrita por Gustav Mahler entre los años 1907-1909. Sería su novena sinfonía en orden cronológico, pero debido a temores supersticiosos Mahler evita numerarla. Recordemos que Mahler era un músico vienés y sus compatriotas Beethoven, Schubert y Bruckner habían muerto después de componer su novena sinfonía.
Mahler la llama “La Canción de la Tierra” o en su título original en alemán. "Das Lied von der Erde" una sinfonía a gran escala para orquesta y dos solistas vocales (Tenor y alto) Para el texto de los solistas Mahler toma los versos de la obra “La flauta mágica” del poeta Hans Bethge que incluye traducciones de poesías chinas muy antiguas.
La Canción de la Tierra es una obra, de unos 62 minutos de duración se distribuye en seis canciones independientes, cantadas alternativamente por la mezo- soprano y el tenor

1. La canción de las miserias de la tierra
“Das Trinklied vom Jammer der Erde” 8:07
2. El Alma solitaria en otoño. “Der Eisame im Herbst “ 10:10
3. De la juiventud Von der Jugend 3:43
4. De la belleza. Von der Schonheit 7:47
5. El borracho en primavera. Der Trunkene im Fruhling 4:43
6. La despedida. Der Abschied 29:32

Comentarios:
1. Mahler consideraba a la Canción de la Tierra como su obra más personal y por lo tanto la mejor y más expresiva en toda su producción. Es un canto a la naturaleza, signada por los contrastes de la tierra entre lo efímero de la vida y la muerte, que se pone de manifiesto en el ciclo de renovación en cada primavera. Fue compuesta en un momento de tragedia personal cuando pierde a su hija amada de cuatro años y además se le diagnostica una enfermedad cardiaca. Todo este drama personal que se desarrolla bajo la sombra de la muerte se refleja en su música: la angustia ante el porvenir, el éxtasis sublime ante Dios, las penas por el dolor y finalmente el sentido de resignación ante la partida.
2. La música expresa el carácter chino de manera esencial. El tercer movimiento contiene algunos elementos musicales chinos, como son la manera de tocar las flautas y la percusión. También la forma algo artificial como cantan los solistas posee influencias del teatro chino. Cuatro de los poemas empleados por Mahler (Das Trinklied vom Jammer der Erde, Von der Jugend, Von der Schönheit y Der Trunkene im Frühling) son de Li Tai-Pe, el famoso poeta errante de la Dinastía Tang. Der Einsame im Herbst es de Chang Tsi y Der Abschied combina poemas de Mong Kao-Yen y Wang Wei con varias líneas agregadas por el propio Mahler.
3. El primer movimiento se inicia con el llamado de los cornos seguido de la orquesta en pleno con bellas melodías que nos elevan a regiones de dicha y felicidad. Inmediatamente el tenor entra con su canto disonante de alegría plena y ebriedad, seguido de una tristeza infinita, profunda melancolía y decepción. Este efecto ácido y corrosivo se multiplica de manera efectiva por el sonido agudo e inquietante de las flautas y los violines en sus más elevados registros. Todo esto de manera rápida y apresurada creando un ambiente de caos, locura, desorientación y horror expresionista, estableciendo así, en pocos minutos el tono general de la obra. Son pasajes de difícil ejecución para el solista, quien debe forzar la voz hasta límites extremos y además sobresalir entre la masa orquestal. El tema de la canción es la miseria terrenal.
El vino ya brilla en la dorada copa,
¡pero no bebáis todavía, antes os cantaré una canción!
El canto de la aflicción os ha de sonar con risas en el alma.
Cuando se acerca la pena, yacen desiertos los jardines del espíritu,
se marchita y muere la alegría, el canto.
Sombría es la vida, oscura es la muerte.


4. El segundo movimiento es lento, de gran brillo y belleza por las líneas melódicas del canto de la mezo soprano. La orquestación ligera de un tejido musical bastante ralo, se reduce a una discreta gama de instrumentos que se combinan sabiamente para dar un efecto delicado con matices otoñales.
El dulce perfume de las flores se ha evaporado;
un viento frío dobla los tallos.
Pronto flotarán las mustias y doradas hojas
de las flores de loto sobre el agua.

5. El tercer movimiento alegre y juvenil presenta elementos de la música china. Las flautas, los clarinetes y los fagotes crean una textura variada que armoniza muy bien con la voz del tenor. Este movimiento es todo un canto a la alegría de vivir
Todo se ve al revés
en el pabellón de porcelana
verde y blanca.

El puente parece una media luna,
con su arco invertido. Los amigos,
bellamente vestidos, beben, conversan.
6. El cuarto movimiento es un scherzo bastante ligero, de carácter bucólico y pastoril.
Chicas jóvenes cogen flores,
cogen flores de loto cerca de la orilla.
Se sientan entre arbustos y hojas,
acumulan flores en su regazo y se hacen
burla entre ellas.
La solista con su Bel canto alcanza momentos de mucho virtuosismo. La música avanza, sube, baja y se detiene como el vuelo irregular de una mariposa en un campo cubierto de flores. Es todo un canto a la belleza de la naturaleza en primavera. El movimiento concluye de manera apacible.

7. El quinto movimiento es el complemento del primero pero menos dramático. La voz del tenor es ahora suave y melodiosa. En algunos pasajes debe alcanzar los registros más altos y modular.
Un pájaro canta en el árbol.
Le pregunto si ya es primavera...
Para mí, es como un sueño.
El pájaro responde, parloteando: ¡Sí! ¡La primavera
ya ha llegado, ha venido por la noche!


8. El sexto y último movimiento, La Despedida, dura casi tanto como la sumatoria de todos los anteriores. Es el más importante por supuesto, pues contiene una síntesis de toda la obra y además sirve de conclusión. El tono es realmente de dulce melancolía y resignación ante el fin de la vida.

Mi corazón está tranquilo y espera su hora.
¡La querida tierra florece por todas partes en primavera y se llena de verdor
nuevamente! ¡Por todas partes y eternamente resplandece de azul la lejanía!
Eternamente... eternamente... eternamente... eternamente... eternamente...



Discografía:
5. Mahler Das lied von der Erde. Alfreda Hoodgson, John Mitchinson, Jascha Horenstein. BBC Norther Symphony Orchestra.
6. Mahler Das lied von der Erde. Woltraud Meier – Ben Heppmer. Orquesta sinfónica de la Radio de Baviera – Lorin Maazel. RCA. 2000.

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