lunes, 26 de abril de 2010

Charles Ives



Charles Ives
Un visionario norteamericano que se adelantó a los modernos europeos.

Charles Ives (1874- 1954), representa un caso bastante especial dentro del desarrollo de la música clásica seria de concierto en los Estados Unidos. En primer lugar hay que decir que fue uno de los pioneros en cuanto a la creación de en lenguaje sinfónico nacional. Sin embargo, pasó desapercibido para todo el mundo, pues durante su período de máxima actividad compositiva entre 1895- 1917, vivió completamente aislado del público y de los otros músicos de su país.
Ives nació en Danbury, Connecticut. Recibió una formación como pianista y organista desde niño. Su padre Georges Ives era el director de la Banda del pueblo y el músico de la Iglesia. El niño estuvo expuesto a una amplia variedad de música a su alrededor : Las bandas dirigidas por su padre, la música de salón, los himnos religiosos, el clarín de las trompetas, la música de violín en las fiestas populares, las marchas de los desfiles del 4 de Julio. ..etc.
Ives siguó estudios de musicales en la Universidad de Yale en Nueva York. Allí recibió una educación enraizada en las tradiciones europeas, de parte de su maestro Horacio Parker. En 1898 publica su Primera Sinfonía, una obra infleunciada por Brahms y Dvorak. Despues de egresar de Yale en ese mismo años, toma la decisión de dedicarse a la venta de seguros de vida, una profesión que le grantizó el éxito económico en su vida. Sin embargo se dedica a componer como ua forma de entretenimiento.Casi nunca publicaba sus obras que quedaban incompletas y eran sometidas a correcciones interminables durante largos períodos de tiempo.
Su manera de componer era poco ortodoxa. Recogía toda esta música autóctona de tradición americana, y la combinaba de forma muy particular con la música clásica culta europea, para crear una simbiosis única en su estilo. El resultado es una música nueva, de gran originalidad, pero difícil de comprender para muchos oyentes, quienes la encuentran algo caótica y disonante. Sus bellas melodías se exponen y comienzan a desarrollarse en algunos momentos, pero luego desaparecen en forma inexplicable o bien se transforman en otras distintas, mediante cambios sorpresivos de tonalidades o de ritmos. Es una música misteriosa que deja muchas interrogantes e incomprensiones, y que nos hace volver a ella para buscar respuestas.

Sinfonía No. 2.
La Sinfonía No. 2 de Charles Ives, fue compuesta en 1902. Esta obra fue interpretada al público por vez primera en 1951 (¡Casi 50 años después de haber sido compuesta!). La premier mundial estuvo a cargo de Leonard Bernstein, dirigiendo la Filarmónica de Nueva York, en el Carnegie Hall.

. La Sinfonía No. 2 está estructurada en cinco movimientos:
1 Andante Moderato.
2 Allegro.
3 Adagio Cantabile
4 Lento Maestoso
5 Allegro molto vivace.
Comentarios:

1. Se aprecian ya los cambios de tonalidad, ritmo y medida tan típicos de este autor americano. Por eso la música de Ives es politonal, al emplear simultáneamente distintas tonalidades. También es polirítmica. Estos elementos usados de manera muy libre, quizás contribuyen a desorientar al oyente y dar un cierto aire de caos a sus composiciones.
2. El primer movimiento de carácter sereno se desarrolla dentro de los moldes del romanticismo. La mezcla de estilos y ritmos disímiles genera una atmosfera musical bastante dinámica: canciones populares, marchas militares, una fuga de Bach y bellas melodías románticas en el mejor estilo de Brahms y Dvorak. Algunos pasajes inspirados en temas del folklore americano, nos recuerdan a Dvorak en su sinfonía del Nuevo Mundo.
3. El tema principal con que se inicia el segundo movimiento, una marcha de desfile militar, de carácter alegre y franco, es deformado por el uso de disonancias. Se transforma en algo más serio y misterioso, creando un desequilibrio. Si bien la estructura musical de esta pieza, rompe con el modelo de la forma sonata, posee algunas simetrías interesantes que vale la pena destacar. Cada minuto, aproximadamente, hay un cambio de melodía. El movimiento se divide en dos partes casi iguales A y B. Hacia la mitad se escuchan los redoblantes de una banda tocando una melodía marcial y simultáneamente, las cuerdas ejecutan un tema de Brahms en distintas tonalidades. Algo realmente brutal e incoherente, pero sin embargo, el efecto general es de gran interés.
4. El tercer movimiento Adagio Cantabile, lo inician las cuerdas con una melodía muy tierna. Luego se produce un intenso diálogo con los cornos y posteriormente un solo para violonchelo de gran brillo y belleza. El tono general nos recuerda a Tchaikovsky. Para acentuar el carácter místico del tema tratado, Ives hace sonar a la orquesta como un órgano de una catedral. Este adagio concluye a la manera tradicional.
5. El cuarto movimiento, hace una especie de resumen de todos los materiales expuestos.
6. El último movimiento es típico de la música de Ives. Un collage de temas prestados: Himnos de las iglesias de Norteamérica, música marcial, canciones populares, melodías del folklore y temas de música clásica.
Discografía:
1. Leonard Bernstein. Filarmónica de Nueva Cork. Columbia – Sony.
2. Eugene Ormandy. Orquesta Sinfónica de Londres. High Fidelity.

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