lunes, 26 de abril de 2010

Antonio Estévez



Antonio Estévez
La voz telúrica y recia de los Llanos venezolanos.

El músico venezolano Antonio Estévez (1916- 1988) nace en Calabozo estado Guárico, en pleno corazón del llano, un día 13 de enero de 1916. Desde joven aprendió a tocar el clarinete y el oboe. Fue alumno destacado del maestro Vicente Emilio Sojo en la Escuela Superior de Música de Caracas.
En 1942 compone su “Suite Llanera”, una obra orquestal en tres partes: Amanecer, Mediodía y el Atardecer. En esta suite se describe con la nostalgia típica de los cantantes folklóricos, el paisaje plano, desolado e infinito de la llanura venezolana. La Suite llanera es una obra de estilo impresionista: con una orquestación austera y balanceada, que se adapta muy bien al rigor del paisaje y la poesía criolla.
En 1943, fundó el Orfeón Universitario de la Universidad Central de Venezuela. Concluye sus estudios musicales en Venezuela, al graduarse de compositor en la Escuela de Música y Declamación. En 1945, obtuvo una beca del Ministerio de Educación para continuar sus estudios de música Estados Unidos en la Universidad de Columbia en Nueva York. Allí establece amistad con Gian Carlo Menotti y Aaron Copland. Participa en el montaje y estreno de una de las óperas de Menotti, lo cual significó un gran aprendizaje. Posteriormente asiste a los cursos de Tanglewood donde recibe clases de Sergei Koussevitzky y Leonard Bernstein. En medio de este ambiente comparte experiencias con otros compositores jóvenes latinoamericanos como Julián Orbón, Ginsatera, Juan Borrego-salas y Roque Cordero. Estudia composición durante año y medio con le maestro Victorio Giannini, quien ejerció una profunda influencia en la conformación de su estilo neoclásico. De esta etapa es su “Concierto para Orquesta” (1948).
En 1948 regresa a Venezuela y comienza a componer utilizando los elementos del folklore nacional con técnicas modernas. Producto de esta combinación es su obra maestra: La Cantata Criolla, completada en 1954.



Cantata Criolla.

La Cantata Criolla “Florentino, el que cantó con el diablo” compuesta por Antonio Estévez data de 1954. La letra de la misma se basa en una leyenda llanera recopilada por el Poeta Alberto Arvelo Torrealba publicada en 1940 como “Glosas al Cancionero”. Según el musicólogo Hugo López la música de la cantata está enteramente determinada por la poesía “El tratamiento madrigalístico del texto poético es el medio principal de que se sirve el autor para poner de relieve musicalmente su sentido”.
Es una obra de unos 35 minutos de duración y se estructura en tres movimientos:


1. Lento e cadencioso 17:27
2. Lento, tenebroso 6:41
3. Allegro vivo 9:47
Comentarios:
1. El primer movimiento describe el paisaje misterioso y amenazante de la llanura en una noche oscura y aterradora. Es una de esas “noche sin luna” en donde deambulan sin rumbo fijo toda clase de fantasmas y aparecidos. La música de la orquesta en breves interludios, refuerza el poder sugestivo da la poesía que va desarrollando sus versos en la voz portentosa del solista. El coro responde de manera reiterativa como un eco lejano. La Cantata trata de un duelo entre el Diablo y Florentino (Contrapunteo), un cantante llanero muy hábil en estos lances. El Diablo amenaza conllevarse a Florentino si éste desmaya en su canto.
2. En el segundo movimiento escuchamos los ruidos nocturnos que transporta el viento. Es un crescendo de largo aliento que se expande de manera progresiva en la sección de metales.
3. El movimiento final contiene parte del canto a dúo o contrapunteo entre el barítono y el tenor (Florentino y el Diablo). La pieza contiene elementos típicos del folklore venezolano. En primer lugar, los ritmos ágiles y complicados de los bailes de la región de los Llanos como el joropo, el Seis por Derecho y el Corrío. También afloran algunas melodías populares. El diablo arremete con sus versos comprometedores, pero Florentino se defiende con astucia, como buen llanero. Finalmente en una larga letanía, invoca con mucha devoción una serie de vírgenes y santos protectores, logrando salvarse. El clímax final es una fanfarria monumental de toda la orquesta con repique de campanas: el Diablo es derrotado y los rayos del sol ruedan por la sabana.



Discografía:
William Alvarado. Orquesta Sinfónica Simón Bolívar. Eduardo Mata.

2 comentarios:

  1. Hola.
    Tienes algún link que puedas colocar acá para descargar la cantata? lo agradecería mucho.
    es mi obra venezolana favorita

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  2. Hola si quieres un link de la Cantata visita http://musicaiberoamericanadeconcierto.blogspot.com/

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